En el estado indio de Karnataka, al sur del país asiático, hay una tradición ancestral que consiste en lanzar bebés desde una altura de 15 metros, lo cual, según la creencia, garantiza que éstos tengan suerte y sean más fuertes.

Esta tradición se llama "Okali", según recuerda el diario El Mundo de España, que advierte que las autoridades no pueden hacer nada para prohibir estas prácticas, ya que no son consideradas ilegales.

Pese a los cuestionamientos, el grueso de la población se niega a dejar de practicar esta tradición, ya que la creencia de que los bebés tendrán salud y prosperidad está muy arraigada.