Un caso que ha concitado la atención en Estados Unidos es el hecho de que la policía local del condado de Pierce County ha comprado las parcelas contiguas a los nichos de los hermanos Powell, a fin de que no entierren al lado de su padre, quien los asesinó.

"La conclusión es que Josh Powell no estará cerca de los dos niños”, dijo el comisario del condado de Pierce, el sargento Ed Troyer, quien ha puesto de su propio dinero para lograr este objetivo.

La autoridad junto a su similar Pablo Pastor vienen pidiendo donaciones para cubrir dos lotes de terreno, uno donde reposan los restos de Charlie (7) y Braden (5), fallecidos el pasado 5 de febrero, y otro para la madre de los menores, Susan Powell, que desapareció en 2009 y se presume está muerta.

Jose Powell era sospechoso de la desaparición de la mujer y ahora es responsable de cortar a sus hijos con un hacha y luego explotar la casa donde vivían, muriendo en el acto.