Científicos descubren por qué nos equivocamos al momento de calcular la edad de una persona al ver su cara

La investigación señala que la persona eleva o baja en un promedio de ocho años la edad de otro ser humano si se le pregunta cuántos años cree que tiene.

Los seres humanos nos equivocamos constantemente al adivinar la edad de otra persona. | Fuente: Getty Images. | Fotógrafo: AndreyPopov

Mírame la cara, ¿cuántos años crees que tengo? Es una pregunta frecuente que los seres humanos se hacen. Basados en eso, un grupo de científicos ingleses publicaron un estudio en el que calculan cuán eficiente es la apreciación del rostro de otra persona para calcular su edad.

“Somos malísimos en eso. Nos equivocamos en un promedio de 8 años para arriba o para abajo al intentar calcular la edad de una persona por su cara”, manifiesta el Consejero Médico de RPP Noticias, Elmer Huerta.

El estudio se realizó en Australia con el apoyo de la Oficina de Pasaportes, la cual posee un gran banco de fotografías de personas desde que tenían 7 años.

Los investigadores solicitaron las fotos de personas con sus rostros desde los 7 hasta los 70 años. Se le entregaron el registro de 31 personas, las cuales fueron sometidas a la evaluación de un grupo de personas para que juzguen su edad.

Si la última foto que había visto una persona era de una joven, tendía a disminuirle ocho años a la edad actual. | Fuente: Getty Images. | Fotógrafo: Cecilie_Arcurs

¿Por qué el promedio de equivocación es de 8 años?

Como se mencionó, el grupo de personas que intentaron deducir la edad de una persona se equivocaron con un promedio de 8 años. “Lo interesante fue que el error dependía de la última foto que habían visto”, precisa Huerta.

Si la última foto que habían visto era de una persona cuando era joven, juzgaban la foto actual con 8 años menos; pero si eran de ancianos, le colocaban 8 años más.

Esta investigación está relacionada con la asociación cerebral y sus resultados serán aplicados en el desarrollo de la justicia criminal para el reconocimiento facial.