Qué debes considerar antes de reconciliarte con tu expareja

Si la ruptura se dio en buenos términos, hay una visión más optimista de que juntos pueden volver a funcionar.

Un beso ha confirmado la reconciliación de Justin Bieber y Selena Gomez, según informa la prensa rosa internacional. Así como con estos jóvenes famosos, las exparejas -a veces- se dan segundas y terceras oportunidades. ¿Acaso están destinadas al fracaso o, al contrario, les puede ir mejor?

"Cuando se quiere retomar una relación, se debe evaluar cómo terminó, si quedaron heridas, vacíos o no se aclararon las cosas. De lo contrario van a surgir nuevos encontrones, se van a repetir errores", comenta el psicoterapeuta de parejas José Baldeón.

Si la ruptura se dio en buenos términos, hay una visión más optimista de que juntos pueden volver a funcionar. "Se retoma y renueva el deseo de estar con la persona".

Sin embargo, cuando se es joven como Justin (23) y Selena (25), es probable que pese más el lado emocional, porque a esa edad se termina de madurar racionalmente y se tiene menos experiencia.

Tampoco es sano aferrarse. "Hay personas que no han terminado bien y tienen heridas; incluso estando con otra pareja, siguen atadas a la anterior, por ego, y porque tienen ganas de vengarse", dice Baldeón.

De acuerdo a Liliana Tuñoque, psicoterapeuta de la Clínica Internacional, para que sea viable una reconciliación, "debe haber un real sinceramiento de la persona, una motivación personal por cambiar y no actuar por presión".

En opinión de la especialista, no es recomendable volver con una pareja que fue infiel. "Esas vivencias se van a filtrar en una nueva relación, aunque podría ser viable si ambos pasan por una terapia y se sanan las heridas".

De igual forma, no es conveniente volver con alguien que padece de adicciones (ludopatía, drogas, etc.). "Es preferible una separación cordial, porque si hay hijos, pueden quedar recuerdos imborrables", comenta Tuñoque.

Entonces, para decidir si se vuelve o no con una expareja, se debe considerar qué ocasionó la ruptura y la madurez que ambos han alcanzado. Si hay hijos de por medio, se debe pensar en que no se les puede exponer a "un daño emocional".