Lomas de Amancaes desaparecen bajo el avance de invasiones

Las lomas se extienden por los distritos limeños de Rímac, Independencia y San Juan de Lurigancho sobre un área de más de 237 hectáreas.
El área natural ha sido reconocida como ecosistema frágil por el Ministerio de Agricultura y Riego, sin embargo las invasiones permanentes y ahora los cuestionamientos a una obra de agua potable la ponen en peligro. | Fotógrafo: Carlos Soria

(Mongabay Latam / Yvette Sierra Praeli). La alerta llegó por una publicación que apareció de pronto en una de las redes sociales del Circuito Ecoturístico de Lomas de Amancaes, una página creada por la asociación responsable de promover el turismo en las lomas. En el mensaje del 23 de diciembre de 2017 se leía: “Desde esta tarde las Lomas de Amancaes están siendo invadidas en el sector Las Brisas y el sector Vista Alegre, se están rompiendo las plantas reforestadas el año pasado para armar la casa que se muestra en la foto y se observa más material para seguir armando más”.

Pero esta invasión no era la primera que ocurría en la Lomas de Amancaes, un paisaje costero que se extiende por los distritos de Rímac, Independencia y San Juan de Lurigancho, y que fue incluido en la Lista de Ecosistemas Frágiles del Ministerio de Agricultura y Riego en octubre de 2013.

Desde el año 2014, representantes de la Asociación Protectores Ambientales de la Flor y Lomas de Amancaes (PAFLA), organización creada para proteger este ecosistema costero, han presentado una serie de denuncias por las invasiones registradas en diferentes sectores de las lomas, que evidencian que no se trata de un problema reciente.

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“Las invasiones son sistemáticas. Un día colocan una choza y al día siguiente otra. Aprovechan la noche para subir sus materiales y a la mañana siguiente ya están instalados. Uno cada día, así avanzan”, señaló Haydee Cerrón, Presidenta de la PAFLA y dirigente del sector Horacio Zeballos.

Cerrón y su hija Cecilia Janampa Cerrón son las creadoras del circuito ecoturístico Lomas de Amancaes, un paseo de aproximadamente tres horas que guía por  este paisaje costero a los curiosos visitantes y que les permite a lo largo del trayecto observar farallones rocosos rodeados de mitos, taras, cactus, ortigas negras, caihuas, papas y tomates silvestres, entre otras especies que florecen entre agosto y diciembre.

“Estamos amenazadas por los invasores”, comentó Cerrón a Mongabay Latam y agregó que ahora las obras del proyecto Ampliación y mejoramiento de los sistemas de agua potable y alcantarillado para el esquema San Juan de Amancaes está poniendo en riesgo las lomas, debido a que se ha tenido que abrir una nueva vía para facilitar el transporte de los materiales de la obra. “Si se abre una cuarta pista carrozable las Lomas de Amancaes desaparecen, sobre todo en el sector del Rímac”.

Las invasiones están destruyendo las Lomas de Amancaes. | Fotógrafo: Carlos Soria

Juan Diego Del Castillo, presidente del Centro Urbes, organización que trabaja en la resiliencia social y ecológica en ciudades peruanas y que participa del proyecto de conservación de las Lomas de Amancaes desde el año 2014, señaló a Mongabay Latam que efectivamente, se está abriendo una pista de entre 4 y 5 metros de ancho, lo que constituye un riesgo para la conservación de las lomas, pues facilita la llegada de los invasores a zonas a las que no llegaban vehículos.

El presidente del Centro Urbes señaló que las invasiones datan de muchos años atrás, incluso el crecimiento de las zonas urbanas que rodean las Lomas de Amancaes son resultado de invasiones. Sin embargo, precisa que desde que estas lomas fueron reconocidas oficialmente como ecosistemas frágiles las tomas de tierras han dejado de ser masivas, pero no ha cesado el ingreso individual y constante de personas que van apropiándose de terrenos en las laderas del cerro San Jerónimo, nombre de esta montaña donde ahora sobrevive este frágil ecosistema.

El problema del agua

“Las invasiones están ocurriendo desde el 9 de diciembre del año pasado y se está poniendo más grave cada día”, dijo el abogado Carlos Soria, asesor de PAFLA y presidente de la Comisión Consultiva de Derecho Ambiental, Patrimonio Cultural, Comunidades Campesinas y Nativas y Ecología del Colegio de Abogados de Lima.

Soria también se refirió al proyecto de agua como un punto de quiebre en la conservación del ecosistema, debido a la trocha que se ha abierto para subir los materiales. “Nadie se opone a la instalación del servicio de agua, es más, todos lo quieren. El problema es que la vía está sirviendo para que ingresen los invasores. Para hacer este proyecto se debió utilizar burros en el traslado de los materiales como se hizo hace algunos años cuando se instalaron torres de transmisión eléctrica y esta intervención no dañó el ambiente”.

Por otro lado, comentó que el proyecto de agua no cuenta con la opinión técnica del Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor), institución responsable de su protección y la regulación de su gestión sostenible. Sobre este tema, Mongabay Latam se comunicó con Serfor, pero hasta el momento no obtuvo respuesta.

La flora en las Lomas de Amancaes se puede ver en todo su esplendor en el mes de setiembre. | Fuente: Centro Urbes

En el estudio de impacto ambiental de la obra, al que tuvo acceso Mongabay Latam, se indica que no se solicitó la opinión técnica de la Autoridad Nacional del Agua (ANA), “porque el proyecto no contempla en sus componentes el recurso hídrico”. También se señala que no se requirió opinión del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp) “porque este no se ubica en área protegida o zona de amortiguamiento”. Y agrega que “por las características del proyecto no se encuentra en ámbito bajo competencia de otros sectores”.

Mongabay Latam se comunicó con el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento para hacerle la consulta sobre estos temas, y aunque aseguraron que responderían la consulta, hasta el cierre de esta edición no lo hicieron.

Juan Del Castillo opina lo mismo sobre la forma en la que se están trasladando los insumos para la obra de agua. El especialista en ecología también cuestiona la ubicación de la obra, porque, según refiere, están dentro del área declarada como ecosistema frágil.

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“Los dos tanques se construirán dentro del área reconocida como ecosistema frágil, es decir, al interior de las Lomas de Amancaes, y que consta en la resolución que le da la categoría. Por ello, era necesario pedir autorización a Serfor, pero no lo hicieron”, explicó Del Castillo y añadió que de acuerdo con el EIA, en la sección de la línea de base biológica no se incluyen referencias al ecosistema de lomas. “No han identificado que cerca del área donde se instalarán esos tanques existen plantas de tara y mito. Si se trabajara de manera adecuada, esos árboles deberían ser trasladados, pero nada de eso se está haciendo. Hay serios vacíos en el estudio”.

Mongabay Latam también buscó conversar con los representantes del Consorcio Rímac, responsable de la obra, llamó en reiteradas oportunidades a las oficinas de HCI, Construcción y Servicios, empresa a cargo de las obras civiles del proyecto, pero no atendieron el pedido.

Del Castillo señaló que para buscar una solución a este problema están solicitando una reunión con la Dirección General de Asuntos Ambientales del Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento para proponer un acuerdo que permita proteger el ecosistema de lomas. “Solicitaremos que se haga una evaluación para determinar cómo estaba el ecosistema antes de la obra y cómo quedará cuando se termine, para que, si no está contemplado, se solicite una compensación por los daños”.

Haydee Cerrón dijo en una comunicación telefónica que no está en contra de la instalación de agua, que ella también espera la obra porque solo cuenta con el recurso entre dos y tres horas por día. “Se imagina lo que es vivir con solo unas horas de agua”, comentó. Pero de lo que está convencida es que abastecer del servicio a quienes lo necesitan no debe convertirse en una forma de destruir el patrimonio natural que tanto les ha costado proteger.

Una versión ampliada de esta historia fue publicada en Mongabay Latam. Puedes leerla aquí.

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