El problema de la basura en el Perú: ¿qué responsabilidades podemos asumir como ciudadanos?

Con escasos rellenos sanitarios a nivel nacional, la gestión eficiente de los residuos sólidos en el país es un reto que debe comprometer tanto a las autoridades como a nosotros desde nuestros hogares, apuntan especialistas.

Residuos
es clave que, desde nuestros hogares, también tomemos consciencia sobre cuáles son las consecuencias de un inadecuado manejo de residuos sólidos. | Fuente: ANDINA/Difusión

A tan solo días de haber iniciado el 2022, los problemas de acumulación de basura en distintos puntos del país se han hecho alarmantes. En el distrito limeño de San Martín de Porres, por ejemplo, vecinos reportaron que grandes cantidades de desechos vienen acopiándose en las calles.

La situación es similar en otros lugares. En los distritos de Villa El Salvador (Lima) y José Leonardo Ortiz (Lambayeque), el cúmulo de basura es tal que los residentes de las zonas más afectadas se han visto obligados a quemar los desechos.

Que la basura se acumule en la vía pública es producto de una inadecuada gestión de residuos sólidos y no solo puede llegar a tener un serio impacto en el medio ambiente por los gases que emiten, sino también en la salud de las personas que viven en los alrededores.

A continuación, te contamos cuál es la ruta que deberían seguir todos nuestros desechos hasta su disposición final y qué podemos hacer desde nuestros hogares para reducir la contaminación que produce su acumulación.

Hablemos de una gestión de residuos sólidos eficiente

De acuerdo con Carlos Riva Agüero, gestor de Asuntos Ambientales y Arqueológicos de ISA REP -empresa dedicada a la transmisión eléctrica-, los residuos sólidos son aquellos desechos que dejan los rubros de bienes y servicios y su respectivo consumo. Por lo tanto, ya no tienen un valor comercial. Por ejemplo: restos de comida, prendas de vestir usadas, envases de vidrio vacíos, entre otros.

Según el especialista, los residuos sólidos tienen un ciclo de vida, siendo la primera etapa la generación de los desechos; la segunda, su almacenamiento en algún depósito dentro de las instalaciones que los generan (hogares o centros comerciales, por ejemplo); la tercera, su transporte a cargo de empresas especializadas o de las municipalidades; y la última, su disposición final en un relleno sanitario o un relleno de seguridad en el caso de residuos peligrosos (aquellos que pueden ser inflamables, tóxicos o radioactivos, entre otros).

No obstante, en el Perú, no todas las municipalidades o gobiernos regionales cuentan con la infraestructura adecuada para poner fin al ciclo de vida de los residuos sólidos. “Muchas ciudades tienen botaderos que, por más que tengan cierto tipo de gestión, no cumplen todos los requerimientos que establecen las normativas nacionales e internacionales para la buena disposición de los residuos”, asegura Riva Agüero.

Al tener un número muy reducido de rellenos sanitarios, gran parte de nuestros residuos llegan a parar a botaderos informales, cauces de ríos, o lugares cercanos a poblaciones en situación de vulnerabilidad. El especialista apunta que son las personas que viven en estas zonas quienes terminan siendo perjudicados por la quema de residuos, por los gases que emanan o por la afectación de la calidad del agua subterráneas o del subsuelo.

¿Cómo podemos gestionar mejor nuestros residuos?

Tal como señala Riva Agüero, las autoridades gubernamentales tienen la responsabilidad de asegurar el buen tratamiento, valorización, reciclaje, disposición final y/o eliminación de los residuos sólidos para que no comprometan la calidad ambiental y, en consecuencia, la salud de la población.

Sin embargo, es clave que, desde nuestros hogares, también tomemos consciencia sobre cuáles son las consecuencias de un inadecuado manejo de residuos sólidos. “A veces, por ejemplo, pensamos que disponer el aceite en los sistemas de alcantarillado no nos va a afectar, pero comprometemos la disponibilidad del agua para futuras generaciones”, asevera.

Asimismo, el experto sugiere segregar los desechos de nuestros hogares, como los residuos de comida, que pueden ser aprovechados en generar abono o compost. Por su lado, los residuos de plástico, vidrio o papel pueden ser donados a diferentes ONG o municipalidades que tienen programas de apoyo social y reciclaje.

Riva Agüero indica que los compromisos que asumamos desde hoy serán un ejemplo para las generaciones que heredarán el medio ambiente. “La gestión eficiente de residuos sólidos es un excelente punto de partida para demostrar que fuimos una generación que empezó el cambio. Un cambio hacia un planeta mejor”, finaliza.

Ciudades con Futuro es una campaña organizada por RPP que busca promover la necesidad de ver a nuestras ciudades como espacios en los que podemos mejorar nuestra calidad de vida a través del cuidado del medio ambiente, la promoción de la economía circular y el impulso de una movilidad sostenible.

Como parte de nuestro compromiso por fomentar una ciudadanía consciente de su impacto en el medio ambiente, animamos a nuestros lectores a medir su huella de carbono haciendo clic aquí.