El radiotelescopio de Arecibo
El radiotelescopio de Arecibo sirvió por casi 6 décadas para localizar asteroides y dar soporte a estudios científicos. | Fuente: Arecibo Observatory

El observatorio de Arecibo hizo ciencia hasta el último de sus días, cuando colapsó en 2020, encontrando hasta 70 asteroides cercanos al planeta y que han sido considerados como “potencialmente peligrosos”.

La información fue recapitulada en The Planetary Science Journal y en él se señala que el observatorio obtuvo información detallada de hasta 191 asteroides cercanos a la Tierra en el periodo de 2017 y 2019.

Ciencia hasta el último de sus días

Los asteroides encontrados desde Arecibo reciben la etiqueta de “potencialmente peligrosos” porque se encuentran en orbitas menores a 7.5 millones de kilómetros de la Tierra. El margen sigue siendo lejano, pero a comparación de lo vasto del universo, es pequeño.

No obstante, ninguno genera una amenaza directa a la humanidad, pero son objeto de estudio por si, por algún hecho, cambian de trayectoria y apunten al planeta.

Arecibo también encontró un sistema binario llamado 2017 YE5 en el que dos asteroides de casi un mismo tamaño (800 y 900 metros) orbitan entre sí. El sistema se vuelve aún más interesante luego de que se hallara evidencia de mantener hielo en su interior.

El adiós a un ícono

Arecibo fue construido en 1963 y fue catalogado como el radiotelescopio más grande y poderoso del mundo, etiqueta que ahora pertenece a FAST de China.

Tras su colapso en diciembre de 2020, la Fundación Nacional de Ciencia de EE. UU. confirmó que no reconstruirá la estructura, pero sí lo convertirá en un centro educativo.

En parte, la decisión de no reconstruir el radiotelescopio principal de Arecibo se debe a que muchas de sus funciones ya pueden llevarse a cabo desde otras bases científicas dentro y fuera de Estados Unidos.

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