Imagen de una galaxia espiral. | Fuente: Europa Press 2020 | Fotógrafo:

La NASA ha seleccionado propuestas para cuatro misiones que estudiarían las explosiones cósmicas y los escombros que dejan atrás, así como también monitorear cómo las erupciones estelares cercanas pueden afectar las atmósferas de los planetas en órbita.

Después de evaluaciones detalladas, la agencia tiene la intención de seleccionar dos propuestas en 2021 para ser las próximas misiones de astrofísica bajo el Programa Explorers. Las misiones seleccionadas se lanzarán en 2025.

Se seleccionaron competitivamente dos misiones astrofísicas SEMEX (Small Explorer) y dos propuestas MO (Missions of Opportunity), basadas en el valor potencial de la ciencia y la viabilidad de los planes de desarrollo. Excluyendo el costo de lanzamiento, los costos de la misión SMEX están limitados a 145 millones de dólares cada uno, y los costos de MO a 75 millones cada uno.

Cada propuesta de SMEX recibirá dos millones de dólares para realizar un estudio de concepto de misión de nueve meses. Las propuestas seleccionadas son:

La misión de caracterización estelar ultravioleta extrema para la física y la evolución atmosférica (ESCAPE)

ESCAPE estudiaría las estrellas cercanas, en busca de destellos ultravioleta rápidos y fuertes. Su objetivo es determinar con qué probabilidad esos destellos despojen a la atmósfera de un planeta rocoso que orbita la estrella, afectando las condiciones de habitabilidad.

El espectrómetro y generador de imágenes Compton (COSI)

COSI escanearía nuestra galaxia, la Vía Láctea, midiendo los rayos gamma de elementos radiactivos producidos durante las explosiones estelares para mapear la historia reciente de la muerte estelar y la producción de elementos. También mediría la polarización, para mejorar nuestra comprensión de cómo las explosiones cósmicas energéticas distantes producen rayos gamma.

La misión de generador de imágenes de contraparte ultravioleta de onda gravitacional

El generador de imágenes de contraparte ultravioleta de onda gravitacional consta de dos satélites pequeños independientes, cada uno escaneando el cielo en una banda ultravioleta diferente. Detectaría la luz del gas caliente en la explosión que sigue a una explosión de ondas gravitacionales causadas por la fusión de estrellas de neutrones o una estrella de neutrones fusionándose con un agujero negro. Entre estos eventos, la misión mapearía el cielo con luz ultravioleta, encontrando otros objetos brillantes como estrellas en explosión.

LEAP - Un polarímetro de explosión de área grande

Montado en la Estación Espacial Internacional, LEAP estudiaría los chorros energéticos lanzados durante la muerte explosiva de una estrella masiva, o la fusión de objetos compactos como las estrellas de neutrones. Las mediciones de polarización de LEAP en ráfagas de rayos gamma podrían distinguir entre las teorías en competencia por la naturaleza de los chorros, que se mueven cerca de la velocidad de la luz. LEAP complementaría el Explorador de polarimetría de rayos X Imaging de la NASA (IXPE), programado para lanzarse en 2021.

Desde el lanzamiento en 1958 del Explorer 1, que descubrió los cinturones de radiación de la Tierra, el Programa de Explorers ha lanzado más de 90 misiones, incluidas las misiones Uhuru y Cosmic Background Explorer (COBE) que dieron lugar a premios Nobel para sus investigadores.

Europa Press

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