Bola de fuego
Bola de fuego vista en España. | Fuente: YouTube/Meteors

Durante la madrugada del 17 de junio, un roca procedente de un asteroide entró en la atmósfera convirtiéndose en una bola de fuego de color verde y rojo. Este fenómeno fue captado por los detectores del proyecto SMART. La roca entró en la atmósfera a 54,000 kilómetros por hora y gracias a su luminosidad se pudo registrar en varios observatorios astrnómicos.

"Las imágenes más espectaculares se grabaron desde Sevilla. Allí pareció caer verticalmente con color rojo y verde", ha explicado el doctor José María Madiedo, investigador del Instituto de Astrofísica de Andalucía, en su perfil de Twitter.

El fenómeno se produjo al entrar en la atmósfera terrestre una roca procedente de un asteroide a gran velocidad. Sin embargo, "la roca no era muy grande", por lo que quedó destruida a 40 kilómetros de altitud sobre el nivel del suelo. "El rozamiento contra el aire va desgastando la roca", explica Madiedo a Cadena Ser.

Además, el astrofísico asegura que la bola de fuego alcanzó los 5,000 °C y "si hubiese sido una roca de un tamaño superior podría haber caído al suelo y en ese caso, tendríamos algún meteorito. Para provocar un daño grave tendría que tener un tamaño mucho más grande", añade Madiedo.

La gran luminosidad de la bola de fuego que atravesó los cielos de Badajoz fueron captadas por el proyecto SMART del Instituo de Astrofísica de Andalucía en los observatorios astronómicos de Sierra Nevada (Granada), Sevilla, La Hita (Toledo) y Huelva. El doctor Madiedo fue el encargado de analizar las imágenes que dejó la bola de fuego.

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