Melina León
Melina León estrenó el 7 de agosto su ópera prima "Canción sin nombre" en la cartelera virtual de Estados Unidos. | Fuente: Festival de Cine de Lima

Estrenada durante la Quincena de Realizadores del Festival de Cannes 2019, “Canción sin nombre”, la aplaudida ópera prima de Melina León, continúa dando la vuelta al mundo y el pasado 7 de agosto ingresó a la cartelera virtual de Estados Unidos. Un estreno que, como ocurrió en otros lados, no ha pasado desapercibido entre el público.

“Me han escrito algunas personas, como siempre. En Francia, apenas estrenamos, me escribieron gentes que conocía y gentes que no, que simplemente se emocionaron con la película y me mandaron un correo o escribieron una nota por Facebook o Instagram. Y en Estados Unidos también”, contó León en conversación con RPP Noticias.

La prensa norteamericana fue especialmente elogiosa con una película que tiene como protagonistas a Pamela Mendoza y Tommy Párraga, y cuenta el drama de una madre víctima del robo de su bebé. El New York Times, por ejemplo, destacó su bella fotografía a blanco y negro, y comparó algunos de sus pasajes con los que componía John Ford en sus western.

Pero Melina León tomó estas críticas con sencillez. Y todavía guarda la esperanza de que su película llegue a las salas de cine del Perú, pues la fecha de estreno prevista —el 6 de abril— debió cancelarse debido a la pandemia de la COVID-19. “No sé si será posible estrenar a fin de año, y si no es tendremos que ver una opción de estreno virtual, que no era la idea”, dijo.

VIAJE A LA SEMILLA

La semilla de “Canción sin nombre” fue plantada en los años ochenta, cuando el periodista Ismael León —padre de Melina— cubrió junto a otros colegas los casos de secuestro de bebés en Lima que eran traficados en el extranjero. Aunque la realizadora peruana escuchó entonces sobre estas historias, no fue sino hasta el 2006 que la fuerza del drama la golpeó verdaderamente.

“En el año 1981, una portada de La República anunciaba el comercio de niños en el extranjero. Cuando volví a escuchar el caso me impactó más. [A mi padre] Lo llamó una chica de Francia, allá por el 2006, para decirle que quería conocerlo. Ella había conocido a su madre y resultaba que era una de las bebés robadas. Eso me causó un gran impacto, porque tiene varios subtextos una historia así”, contó.

De allí que, tras estudiar su maestría de cine en la Universidad de Columbia, en Estados Unidos, Melina León decidiera volver al Perú para encarar la filmación de un largometraje. Ella, como la francesa que retornó para conocer a su madre, sintió la urgencia del regreso a sus raíces. “Yo sentí que para conocerme mejor y entender más a mi país debía hacer una primera película aquí en Perú”, indicó.

DE LOS OCHENTA A LA ACTUALIDAD

La década de 1980 fue, para el Perú, una época de crisis que desembocaron en su punto más alto. Se vivía un entorno de exacerbaciones sociales que “Canción si nombre” retrata desde el mundo andino al que pertenece Georgina Condori —personaje que sufre el secuestro de su bebé— a la capital desbordada popularmente, el espacio al que pertenece Pedro Campos, el periodista que investiga su caso. “Quería hablar del momento más agudo de la crisis”, comentó la directora.

Y aunque cuarenta años han transcurrido desde ese Perú de hiperinflanciones y terrorismo, para Melina León la actual coyuntura puso de manifiesto que todavía resuena el eco de la crisis ochentera en el país. “Quisiéramos poder decir que hemos avanzado más, pero con esta pandemia ha quedado develado que ya no podemos maquillar más la pobreza. Creo que esta pandemia nos ha demostrado el fracaso del sistema en que vivimos”, apuntó.

Sin embargo, la crisis global provocada por el nuevo coronavirus no la ha detenido en el terreno creativo y, actualmente, la cineasta forma parte del jurado del Festival de Cine de Lima 2020 a la vez que prepara el guion de su próximo filme. “Estoy escribiendo una película que quiero hacer en el Cusco sobre las familias de artesanos en San Blas, desde el punto de vista de una niña que nace en ese ámbito”, adelantó.