BCP: "Escenario internacional condiciona política económica"

Las estimaciones de crecimiento de la entidad financiera apuntan a que la economía peruana mostrará un crecimiento de 6.3% al cierre del año. Para el 2012 estima un creamiento de 5.5%.

A pesar de que las primeras acciones del gobierno actual han sido consistentes con la moderación exhibida en la segunda parte de la campaña electoral, y de que la confianza de las empresas parece estar recuperándose paulatinamente, el panorama de riesgos para la actividad económica mundial se ha deteriorado en los últimos meses, señala el reporte trimestral del Banco de Crédito (BCP).

Así, detalla el informe, el crecimiento acumulado hasta julio es de 7.5%, para el resto del año se anticipa una mayor desaceleración.

En ese sentido indicó que las estimaciones de crecimiento del BCP, entre agosto y diciembre, apuntan a un promedio algo inferior a 5%, de modo que en el año se llegue a 6.3%.

En tanto que para el 2012, indicó la proyección, dado un escenario externo en que la economía mundial modera su ritmo de crecimiento, pero no entra en recesión, es un crecimiento de 5.5%.

La principal fuente que explica la moderación del crecimiento en los próximos trimestres sería la inversión privada, la cual en vista de la fuerte acumulación de inventarios registrada en el 2T11, crecería el resto del año a una tasa anual alrededor de 5%. Así, si bien seguiría mostrando un dinamismo mayor que el del PBI, su ritmo sería menor en relación al de años previos.

“El mayor crecimiento esperado de la inversión pública no sería suficiente para contrarrestar la moderación del dinamismo de la demanda privada. Por sectores económicos, las actividades más expuestas a esta moderación en el crecimiento serían construcción y las ramas manufactureras vinculadas”, indica el informe.

Señala que aunque la inflación acumulada hasta agosto ya supera el rango objetivo del Banco Central (ubicándose en 3.3%), la postura monetaria en los próximos años tendería a ser expansiva, en línea con el anuncio del propio organismo emisor.

“Si bien en principio la inflación el resto del año sería positiva, el entorno externo presionaría a que no resulte tan elevada, de manera que cerraría el año alrededor de 3.5% y convergería hacia 2% a lo largo del 2012”, anotó.

Agregó que en la medida que las expectativas sobre esta variable permanecen ancladas, existe margen para implementar una política monetaria moderadamente expansiva de ser requerido.

Por el lado fiscal, el punto de partida parece ser un alto superávit fiscal. Ello configura un escenario óptimo para la aplicación inmediata de una política fiscal contracíclica, sin que ello comprometa las metas fiscales, indicó.

“Así, incluso con una expansión del gasto en lo que queda del año es factible alcanzar un superávit fiscal mayor a 1% del PBI, mayor al anticipado por las autoridades económicas. El mayor ritmo de crecimiento del gasto que se busca para los próximos meses responde a la coyuntura externa, pero debería ser transitorio. En el mediano plazo, la norma debería ser la búsqueda de la consolidación fiscal”, concluyó.