El Gobierno izquierdista de Bolivia nacionalizó el lunes la filial de operación de aeropuertos de Abertis, la tercera empresa española golpeada por las políticas estatistas del presidente indígena Evo Morales en el último año.

La medida, que afecta a los tres principales aeropuertos del país sudamericano, fue decretada porque la filial de Abertis, llamada Servicios de Aeropuertos Bolivianos Sociedad Anónima (Sabsa), incumplió las inversiones comprometidas en el contrato de concesión, dijo Morales.

Abertis seguía así los pasos de Red Eléctrica e Iberdrola, firmas españolas cuyos respectivos negocios de transmisión y distribución de electricidad en Bolivia también fueron nacionalizados, extendiendo la ola de estatizaciones iniciada por el líder indígena desde su llegada al poder en el 2006.

El decreto de nacionalización, leído por Morales en la ciudad central de Cochabamba, señaló que la empresa española recibirá una compensación por sus inversiones, a ser determinada por una firma independiente que el Gobierno contratará en los próximos meses.

El mismo procedimiento fue anunciado en los casos de las filiales de Red Eléctrica e Iberdrola, que todavía negocian con el Gobierno, "amistosamente" según ambas partes, los montos de sus eventuales indemnizaciones.

"Quiero comunicar al pueblo boliviano la nacionalización del paquete accionario de Sabsa", anunció el mandatario en un acto en la ciudad central de Cochabamba, arguyendo que el negocio aeroportuario de Abertis en el país se resumía en "una ganancia exorbitante para un capital irrisorio".

"Estas y otras razones nos obligaron a tomar esta decisión de nacionalizar Sabsa (...), ya estuvimos preparados desde años atrás, por razones de carácter de relaciones diplomáticas con algunos países hemos esperado", sostuvo en referencia a frecuentes contactos con el Gobierno de España.

Agregó que el Gobierno boliviano negoció varios meses con Sabsa un nuevo plan de inversiones -cifrado en 56 millones de dólares para los próximos nueve años- "pero estos esfuerzos lamentablemente han sido en vano (...), por esta razón este decreto de nacionalización".

La española Abertis aún no ha comentado la medida adoptada por el gobierno boliviano.

Sabsa administraba desde una privatización de 1997 los aeropuertos de La Paz, Santa Cruz y Cochabamba, los únicos del país con categoría internacional y que parecen haber quedado pequeños ante el creciente flujo de viajeros, que según el Gobierno se debe a la expansión económica del último quinquenio.

Sabsa nació en 1997 como filial del estadounidense Airport Group International, que se adjudicó vía licitación el manejo de los aeropuertos y en 1999 fue comprado por el conglomerado británico TBI, para pasar a formar parte del grupo Abertis-Aena cinco años más tarde.

Morales denunció que Sabsa nació con un capital pagado de menos de 4.000 dólares, invirtió 5,9 millones de dólares y obtuvo en sus primeros 14 años de operación una utilidad neta de 20,6 millones de dólares.

"Ha sido el robo, el saqueo de esta institución so pretexto de privatización", dijo.

La concesión de los tres aeropuertos formó parte de una ola privatizadora de las décadas de 1980 y 1990 que Morales comenzó a revertir desde su llegada al poder.

La estatización de la economía ha llegado también previamente a los hidrocarburos, las telecomunicaciones y parte de la minería y la agroindustria.

REUTERS