El 89% de latinoamericanos vivirá en ciudades en 2050

Según un informe divulgado hoy por ONU-Hábitat. El proceso de urbanización es mayor entre los países del cono sur suramericano, en donde el 90% de la población vivirá en ciudades mucho antes, en el 2020.

Latinoamérica y el Caribe es la región más urbanizada del mundo, con cerca del 80% de su población viviendo en ciudades, porcentaje que seguirá creciendo hasta alcanzar el 89% en 2050, según un informe divulgado hoy por ONU-Hábitat.

El proceso de urbanización es mayor entre los países del cono sur suramericano, en donde el 90% de la población vivirá en ciudades mucho antes, en el 2020, según el estudio "Estado de las ciudades de América Latina y el Caribe", cuyos resultados fueron presentados por el Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU-Hábitat) en Río de Janeiro.

En la otra punta se ubican los países de América Central y el Caribe, en donde las tasas de urbanización son más bajas pero ya con tendencia creciente, por lo que podrán llegar en el 2050 al 75% y al 83% respectivamente.

Pese a la tendencia de crecimiento de la urbanización, la región es una de las menos pobladas en proporción a su territorio.

De la misma forma, el crecimiento demográfico y la urbanización, dos procesos que en el pasado tuvieron mucha fuerza en la región, perdieron velocidad en los últimos años, agrega el estudio.

El informe podrá ser "una herramienta útil en la formulación de políticas públicas para avanzar rumbo a ciudades del siglo XXI con mejor calidad de vida", afirmó el director ejecutivo de ONU-Hábitat, Joan Clos, según un comunicado de la entidad.

Según el estudio, el número de ciudades en América Latina aumentó seis veces en los últimos cincuenta años.

La mitad de la población urbana de la región (222 millones de personas) vive en ciudades con menos de 500.000 habitantes y el 14% (65 millones) en las llamadas "megaciudades".

Pero "el éxodo migratorio desde el campo hacia la ciudad perdió peso en la mayoría de los países y ahora las migraciones son más complejas y se producen principalmente entre ciudades", según el
organismo de la ONU.

Las ciudades medianas, que ahora ofrecen mejores servicios, ganaron atractivo y permitieron un "sistema más equilibrado" de crecimiento urbano en Latinoamérica.

Pese a la desaceleración demográfica, las grandes ciudades de la región siguieron creciendo y muchas terminaron absorbiendo el territorio de otros municipios y generando áreas urbanas de gran
dimensión.

El menor ritmo de crecimiento demográfico y la urbanización más equilibrada "permiten evitar problemas resultantes de un crecimiento rápido y concentrar esfuerzos en la mejoría del espacio, en la infraestructura y en los servicios existentes", añade el estudio.

Según el informe, las ciudades son los principales motores económicos de América Latina ya que, por concentrar las industrias y el sector servicios, generan dos terceras partes del Producto Interior Bruto (PIB) de la región.

Pese a ello, una de cada cuatro personas que vive en ciudades, es decir 124 millones, vive por debajo de la línea de la pobreza.

La reducción de la pobreza en los últimos años y las oportunidades económicas ofrecidas por la urbanización no impiden que América Latina sufra aún graves problemas de desigualdad, déficit de empleo y "abundante" informalidad laboral, según la ONU.

Las desigualdades en las ciudades se expresan principalmente en el número de viviendas precarias pues América Latina aún tiene 111 millones de personas en esas condiciones, un número superior al de hace 20 años.

Uno de los principales problemas diagnosticado por el estudio es el de los altos niveles de violencia e inseguridad, que a su vez tiene graves impactos sociales y económicos.

Según el estudio, pese a que el 92% de la población ya tiene acceso a agua, cerca del 40% del agua tratada se pierde por problemas en la infraestructura.

En el saneamiento no se ha avanzado tanto y cerca de 74 millones de personas en las ciudades carecen de saneamiento adecuado.

Pese a que en los desplazamientos en la región hay una importante participación del transporte público (43%), de las caminatas y las bicicletas (28%), el número de vehículos
dobló en los últimos diez años, lo que provoca embotellamientos
diarios.


EFE