Los importantes pozos de Powerball generan extensos debates sobre el anonimato de los ganadores

El sueño más ardiente de cada jugador de lotería es, sin duda, ganar uno de los premios mayores sorteados. Pero, ¿Qué pasa después de ganar el premio mayor? ¿Cómo cambia la vida de un ganador de cara a su vida social?
Los ganadores de la lotería se pueden clasificar en dos categorías: los que ganan y gritan su éxito a los cuatro vientos y los que prefieren mantenerse fuera del ojo público. | Fuente: upi.com

El sueño más ardiente de cada jugador de lotería es, sin duda, ganar uno de los premios mayores sorteados. Pero, ¿Qué pasa después de ganar el premio mayor? ¿Cómo cambia la vida de un ganador de cara a su vida social?

Al respecto, los ganadores de la lotería se pueden clasificar en dos categorías: los que ganan y gritan su éxito a los cuatro vientos y los que prefieren mantenerse fuera del ojo público.

El ejemplo más esclarecedor a efectos de los que optan por mantener el anonimato es el caso de la ganadora del primer premio de la lotería Powerball sorteado el pasado 6 de enero de 2018.

Al haber acertado los 6 números que salieron en dicho sorteo, 12-29-30-33-61 más el número complementario 26, la vida de esta mujer de Nuevo Hampshire iba a cambiar para siempre. Se convirtió, de la noche a la mañana, en la ganadora del quinto mayor ofrecido por Powerball, sumando la impresionante cantidad de $ 560 millones de dólares.

Es, sin lugar a duda, un premio que da para una vida entera sin ningún tipo de preocupación económica, pero que también puede convertir al ganador en un blanco de demandas judiciales, acosos y solicitudes de fondos de parte de amigos, familiares, incluso desconocidos.

Con ese mismo primer premio iniciaba un periodo algo turbio. Sin darse cuenta de las consecuencias de su acto, firmó su billete ganador con su verdadero nombre cuando lo que quería realmente era reclamar el pozo de forma anónima.

Al parecer, actualmente hay en los Estados Unidos solo 7 estados donde el nombre del ganador, la ciudad de su residencia y el número de billetes comprados no son públicos. Y Nuevo Hampshire no se encuentra en esta lista exclusiva compuesta por los estados:  Delaware, Kansas, Maryland, North Dakota, Ohio, South Carolina, Texas. También hay estados donde se les prohíbe por completo a los ganadores mantener su anonimato, como por ejemplo California y Wisconsin, y hay estados que están en una zona mediana.

En estas condiciones, la ganadora de este importante premio, al temer por "una intrusión significativa en su vida privada", se vio obligada a poner una demanda judicial en contra de la lotería. Al cabo de dos meses desde el sorteo que le cambió la vida y teniendo en sus manos una sentencia emitida por un juez, la mujer pudo reclamar su premio sin tener que revelar su nombre.

La cuestión del anonimato también surgió en el caso del billete ganador del octavo premio mayor de Powerball, sorteado el 17 de marzo del 2018. A este billete le correspondió un primer premio de 457 millones de dólares y parece que el titular del billete ha consultado con un abogado antes de firmar el billete de lotería ganador. Nada se supo sobre el ganador hasta finales de abril de 2018 cuando un abogado reclamó el premio en nombre del fideicomiso Emerald Legacy de Pennsylvania.

El fideicomiso es una opción perfectamente legal en aquellos estados de los EE. UU. que exigen a los ganadores de los pozos mayores a revelar su identidad ante los medios públicos. Es más, el fideicomiso es el escudo perfecto para el ganador de un premio mayor que desea mantener el anonimato.

La legislación peruana que regula los juegos de lotería no tiene una cláusula especifica con respecto al anonimato de los ganadores de la lotería. Sin embargo, los especialistas siempre recomiendan a los ganadores que mantengan un perfil bajo, al menos hasta después de tener el dinero ingresado en la cuenta privada.

Hoy en día los apasionados de la lotería también tienen la opción de comprar billetes de lotería online, como por ejemplo en theLotter.pe, donde pueden ganar los pozos de un importante número de loterías del mundo, a elección del jugador. Y si los usuarios son de los que no quieren convertirse en celebridades después de haber ganado la lotería, al jugar online, tienen el anonimato asegurado. En este caso, sin el consentimiento explícito del usuario que haya comprado los billetes de lotería online, el sitio web no puede revelar la identidad del ganador y los datos personales de este.

Obviamente la cuestión del anonimato siempre surgirá al tratarse de cantidades de dinero tan altas, como los premios ofrecidos por las loterías. Lo cierto es que, más allá de las disposiciones legales nacionales aplicables, la recomendación general para el ganador es que se pare un momento a pensar si realmente tiene la capacidad de asumir y asimilar todo lo que conlleva salir al ojo público como ganador de un pozo de lotería o prefiere disfrutar de su nueva vida y fortuna discretamente.

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