México llora la muerte del comediante Roberto Gómez Bolaños "Chespirito", pero celebra el legado de un grande que logró colarse en millones de hogares de América Latina con personajes tan entrañables como el Chavo del 8 y el Chapulín Colorado.

Chespirito murió el viernes a los 85 años en su residencia del balneario mexicano de Cancún, donde se refugió los últimos años para mitigar los efectos de una insuficiencia respiratoria y de otras enfermedades.

El actor estaba retirado desde hace diez años y con el buen humor que lo caracterizó atribuía sus problemas de salud a que durante más de 40 años "corrió sin aceite" en numerosas giras de trabajo.

Pese a su retiro, Gómez Bolaños estuvo activo en la red social de Twitter, donde tenía 6,6 millones seguidores hasta hace dos días, el 26 de noviembre, cuando respondió un comentario de un usuario argentino con un "Gracias por hacerme recordar".

Tras su muerte, la televisión mexicana emitió mensajes de duelo con un "Gracias por siempre, Chespirito", como despedida a un comediante que engrandeció su historia con los personajes de la vecindad del Chavo y las aventuras del heroico Chapulín Colorado.