Brahim Díaz falló un penal —a los 98 minutos— que le pudo dar el título a Marruecos en la Copa Africana de Naciones.
Minutos después de haber fallado el penal que, en el descuento de la final ante Senegal, le hubiese dado a Marruecos la segunda Copa Africana de su historia, Brahim Díaz recibió —desconsolado y con lágrimas en los ojos— el trofeo como máximo goleador del torneo.
El jugador nacido en Málaga, de 26 años, que apostó por un lanzamiento a lo 'Panenka' que fue interceptado sin problemas por Edouard Mendy, pasó de rozar la gloria a ver como Senegal le arrebataba el título.
Tras la final, el delantero del Real Madrid recibió la bota de oro que le entregó Gianni Infantino, presidente de la FIFA, quien también premió al senegalés Sadio Mane como Mejor Jugador del torneo, al marroquí Yassine Bono como mejor arquero y a la selección anfitriona por su juego limpio, en un trofeo que recogió Hakimi.
Senegal se alzó con su segunda Copa Africana de Naciones
Un gol del delantero del Villarreal, Pape Gueye, al inicio de la prórroga, coronó como campeón de la Copa Africana de Naciones a Senegal, en una final marcada por la polémica y que pudo desnivelar Brahim Díaz con un penal fallado a los 98 minutos.
Este título, el segundo obtenido por senegalés tras el conseguido en el 2021, estuvo marcado por el escándalo que generó una amenaza de abandono por parte de Senegal cuando se señaló un penal a favor del combinado marroquí que necesitó la revisión en el VAR.
Brahim, al que le cometieron la falta dentro del área, ejecutó el lanzamiento a lo 'Panenka' y lo detuvo sin problemas el portero Edouard Mendy.
El partido prosiguió, Marruecos se quedó sin triunfo y Senegal resucitó y logró la victoria con el tanto de Gueye.