RPP/Marcos Re

 

Juan Aurich de Chiclayo se coronó el miércoles campeón nacional 2011 al vencer por penales 3-1 al Alianza Lima en el Estadio Nacional. 

De esta manera, el ‘Ciclón’ cerró con broche de oro una temporada en la que marcó diferencias no solo en el aspecto deportivo sino también en el plano dirigencial, ya que es uno de los clubes que mejor se maneja administrativamente. 

La directiva del Aurich apostó a inicios de temporada por un entrenador de nivel como el colombiano Diego Umaña, de gran cartel en su país, que vino al Perú a plasmar su forma de trabajar con un plantel profesional que supo armar de acuerdo a sus necesidades. 

Aurich supo contratar, fichó a jugadores de trayectoria y calidad e incluso de selección como Rinaldo Cruzado, uno de los pilares del ‘Ciclón’ en la primera rueda del Torneo Descentralizado. 

En base a ello, y contando con un equipo altamente competitivo, Aurich afrontó el campeonato sabiendo que a fin de año podía lograr el título.

Y así fue. Tras finalizar las 30 fechas del torneo, los chiclayanos culminaron en la segunda colocación detrás de Alianza Lima, su rival en el play off. Sin embargo, y tras la quita de puntos que sufrió el cuadro victoriano, pasó a ser líder y de esta manera ganó el derecho a elegir la localía en caso hubiera un tercer play off. 

En la final de ida, jugada en Chiclayo, Aurich no pudo ante Alianza y cayó por 1-2. Cuando la mayoría de hinchas blanquiazules pensaba que ganarían el título en Matute, el ‘Ciclón’ sopló con fuerza y logró ganar de visita por 0-1 gracias al gol anotado por Israel Zúñiga.  

De esta manera, y de acuerdo al reglamento del torneo, se disputó un tercer cotejo para definir al campeón.

Aurich, lleno de confianza, eligió como sede del partido decisivo el Estadio Nacional de Lima, aún sabiendo que jugando en este escenario iba a sentirse visitante. 

Sin embargo, el ‘Ciclón’ afrontó la final como un equipo grande, y en base a fuerza, coraje y personalidad, logró vencer al Alianza Lima en los penales para coronarse campeón absoluto por primera vez en su historia deportiva.  

El Estadio Nacional fue el marco perfecto para la celebración de un club modelo que se maneja como una verdadera institución.