Foto: Difusi
La implacable censura china vuelve a negar la Historia con el bloqueo de la web alemana que conmemora los horrores del período del Muro de Berlín.

Esta página de Internet ha sido aprovechada por los internautas chinos para plantear un foro de denuncia de la censura de Pekín.

"Sr. Hu Jintao (el presidente chino), por favor derribe este Gran Cortafuegos (Fire Wall)", señalaba uno de los internautas chinos en un paralelismo del famoso discurso de 1987 del entonces presidente, Ronald Reagan, cuando pidió a su homólogo y artífice de la "Perestroika", Mijail Gorbachev, "tire abajo este muro".

Según la firma gestora de la web estatal, de los 3.300 comentarios de hasta 140 caracteres que habían recabado para el aniversario, casi la mitad, unos 1.500, procedían de chinos.

Fueron los propios organizadores alemanes quienes informaron del bloqueo de la web, www.berlintwitterwall.com, que invitaba a los usuarios de la red de "microblogging" Twitter a comentar sobre la caída, hace 20 años, del muro que dividía las dos Alemanias.

En concreto pedía "informar sobre los muros que todavía hay que derribar para hacer del mundo un mejor lugar", así que ni cortos ni perezosos los internautas chinos empezaron a denunciar su "Gran Cortafuegos de China", un término que juega con el símbolo imperial, la Gran Muralla, y que denomina al aparato censor en Internet.

A pesar de que Twitter (como Facebook, Youtube e incontables web de derechos humanos) está bloqueada desde julio en el país asiático, los internautas chinos consiguieron romper el bloqueo e inundaron la web alemana con sus denuncias contra la censura.

También conocido como la "Net Nanny", el sistema censor chino es uno de los más sofisticados del planeta, según algunos informes de ONGs de derechos humanos como Human Rights Watch o Reporteros Sin Fronteras.

Sus investigaciones señalan que las principales multinacionales de internet, como Google, Cisco, Yahoo o Microsoft, han aportado la tecnología para la censura china, y en algunos casos han facilitado datos de disidentes chinos para su detención.

En este contexto, no fue un gran problema para Pekín bloquear de inmediato el acceso a la web alemana en su territorio.

Este año, cuando la República Popular cumplía 60 años, el régimen comunista se ha mostrado especialmente prolijo en su actividad censora, sobre todo desde los disturbios étnicos entre uigures y chinos de Urumqi en julio en los que murieron unas 200 personas, según cifras oficiales.

Desde entonces Facebook y Twitter se unieron a la larga lista de web censuradas, junto con Blogger, BBC, Wordpress, Blospot, Vimeo, Typepad y todas las relacionadas con asuntos "delicados" para el régimen: derechos humanos, Tíbet, la matanza de Tiananmen, la independencia de Taiwán, o el grupo budista Falun Gong, entre otros.

Esta censura permite al Partido Comunista de China maquillar su propia historia, ya que en julio llegó a decir que las protestas uigures eran "las peores desde la fundación de la República Popular (1949)", ya que la matanza de estudiantes de Tiananmen de 1989, en la que murieron más de 400 inocentes, no existe virtualmente.

Según Pekín, la censura está destinada a frenar, sobre todo, la pornografía y otras depravaciones, aunque todavía hoy, después de decenas de campañas, la red china está plagada de sexo, y a menudo con la aprobación del Buró de Seguridad Pública.

Paradójicamente, China cuenta en la actualidad con la mayor comunidad de usuarios de internet, 340 millones, y la cifra sigue subiendo, por lo que la red se ha convertido por primera vez en la historia del país asiático en un peligroso foro en el que se critica y desvela la corrupción y abusos de los cuadros comunistas.

EFE