Los niños que trabajan acumulan en promedio casi 3 años más de atraso escolar en comparación con el grupo que no trabaja, y su asistencia a la escuela se ve seriamente perjudicada.

El trabajo infantil dificulta el buen rendimiento académico debido a que los niños llegan cansados a las aulas o no tienen tiempo para hacer sus tareas.

Escuche el siguiente microprograma.