La educación es un pilar fundamental para el progreso de toda nación, consciente de esta realidad Cristina Appenzeller, ganadora del Premio Integración 2003, apuesta hace 30 años por un método de enseñanza diferente que promueve a través de la asociación Pukllasunchis, que significa juguemos en quechua.

Aprender jugando es una manera alternativa e ideal para fijar los conocimientos que muchas veces solo se imparten de manera teórica, por esta razón la filosofía que aplica Cristina y Pukllasunchis es innovadora.

La maestra suiza-peruana Cristina Appenzeller jamás pensó que esta  metodología sería tan exitosa cuando decidió quedarse en nuestro país conquistada por el maravilloso paisaje cusqueño, el calor de su gente y la sonrisa de los niños.

Su primer y gran paso fue abrir una pequeña escuela en 1981, su objetivo principal  ofrecer educación de calidad a los niños y niñas de lugares menos favorecidos, pero manteniendo y valorando sus costumbres, tradiciones y el idioma de los estudiantes cusqueños: el quechua.

Poco a poco con trabajo y dedicación Appenzeller logró formar  una comunidad educativa involucrando a maestros, padres de familia y estudiantes de diversos lugares de Cusco quienes se sienten orgullosos de su propia cultura, tradición y lengua quechua.

El trabajo de Cristina es admirable, la asociación Pukllasunchis contribuye a la formación y educación de muchos pequeños a través del colegio del mismo nombre, donde se practica la educación intercultural bilingüe y se enseñan diversos talleres de formación técnica.

De esa manera se innova en la educación práctica y se ha conseguido que los estudiantes realicen programas radiales para desarrollar sus habilidades, actitudes y reforzar su identidad.