Giselle Silva, Asesora del Programa Pro Niño de Fundación Telefónica, dijo en el programa Por Nuestra Gente, que el estudio consistió en entrevistar a 40 jóvenes que actualmente están cursando una carrera pero de niños tuvieron que trabajar.

El estudio se realizó en cinco regiones del país y explora los factores que han permitido el tránsito que han seguido estos chicos: del trabajo infantil a la educación superior.

“Se piensa que un niño que trabaja está condenado a seguir en lo mismo, este estudio demuestra que los niños pueden superarse. La pobreza es una condición difícil pero las personas pueden superarse”, dijo Silva Panizo.

Asimismo indicó que todos estos jóvenes tenían sueños y sus padres, pese a no gozar de mucha educación, le brindaban apoyo y afecto.

“Los padres estaban poco preparados pero igual querían que sus hijos estudien, verificaban que hicieran sus tareas y estimulaban a sus hijos. Estos vínculos entre padres e hijos fueron fundamentales y permitieron que estos chicos logren una trayectoria educativa”, agregó la representante de Pro Niño, quien además aseguró que estos jóvenes son portadores de fortalezas personales, tienen autoestima alta, tienen interiorizada la voluntad, la disciplina el arte y el carácter.