Foto: EFE - Referencial

El camarógrafo estadounidense ingresado en un hospital de EE.UU. que contrajo el ébola en Liberia mientras trabajaba para la cadena NBC está siendo tratado con el mismo fármaco experimental usado con el paciente liberiano infectado en Dallas (Texas), informó este martes el hospital.

En un comunicado, el Centro Médico Nebraska de Omaha (Nebraska) donde ingresó el lunes por la mañana el camarógrafo Ashoka Mukpo, indicó que se está suministrando al paciente el fármaco Brincidofovir, fabricado por el laboratorio estadounidense Chimerix (con sede en Durham, Carolina del Norte), y todavía en fase experimental.

Este medicamento es el mismo que se está utilizando para tratar a Thomas Eric Duncan, el ciudadano liberiano enfermo de ébola ingresado en un hospital de Dallas y que se encuentra en estado "crítico".

"Tras analizar el fármaco en colaboración con los Centros de Control y Enfermedades y la Dirección de Alimentos y Medicamentos y hablar con el paciente y su familia, hemos decidido que ésta era nuestra mejor opción para el tratamiento", explicó el director médico de la Unidad de Biocontención del hospital, Phil Smith.

Por su parte, el padre del paciente, el también doctor Mitchell Levy, informó que su hijo "sigue teniendo náuseas, vómitos y diarrea, los síntomas exactos que se le suponen en esta fase de la enfermedad".

Ashoka Mukpo, de 33 años, trabajaba como colaborador para la cadena de televisión NBC en Monrovia (Liberia) y fue diagnosticado con ébola la semana pasada en un centro de Médicos Sin Fronteras (MSF) en ese país, tras lo cual fue repatriado ayer a EE.UU. e ingresado en el Centro Médico Nebraska.

Por otro lado, el equipo de periodistas de NBC que trabajaban en Liberia junto a Mukpo regresó a última hora del lunes a EE.UU. en un vuelo fletado específicamente para ellos.

En el equipo, se encuentra la veterana periodista especializada en temas de salud Nancy Snyderman, con una dilatada experiencia de más de 20 años primero en la cadena ABC y luego en NBC y popular en EE.UU. por sus habituales apariciones como tertuliana para cuestiones de salud en varios espacios televisivos.

"Todos se encuentran bien y su estado de salud es bueno", explicó en un comunicado la presidenta de NBC News, Deborah Turness, quien, pese a asegurar que los periodistas presentan un "riesgo bajo" de contraer la enfermedad, indicó que la cadena ha acordado con las autoridades sanitarias que permanezcan en sus casas y bajo vigilancia durante 21 días.

"Nuestro equipo -señaló Turness- no vendrá a trabajar, estarán en sus casas tomándose la temperatura dos veces al día y en contacto con los médicos durante los 21 días de cuarentena recomendados".

EFE