El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, se mostró decidido a continuar con su trabajo mientras espera en libertad condicional a que se resuelva el proceso de extradición instigado por Suecia, país que le reclama por presuntos delitos de agresión sexual.

Assange fue puesto en libertad vigilada tras pagar la fianza de 200.000 libras (326.000 euros).

En una breve comparecencia a las puertas de ese tribunal, el experto informático se declaró encantado de "volver a respirar el aire de Londres".

"Espero continuar con mi trabajo y seguir defendiendo mi inocencia", afirmó el fundador de WikiLeaks, de 39 años, quien dijo no haber visto todavía las pruebas que las autoridades suecas tienen en su contra.

El fundador de WikiLeaks denunció ser víctima de una campaña de difamación después de ser liberado.

Este experto en informática y filtraciones, australiano de 39 años, dijo que los controles a los que está sometido, que describió como un "arresto domiciliario de alta tecnología", no detendrá la difusión de secretos oficiales.