Activistas de Greenpeace disfrazados de orangutanes protestan delante de una oficina de Kentucky Fried Chicken (KFC) en Calcuta, India.

Greenpeace culpa a KFC de colaborar con sus productos de embalaje y empaquetado a la deforestación de la selva indonesia.

Los activistas señalan que KFC pone en peligro la vida de animales como el tigre de Sumatra y los orangutanes.