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El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, denunció una "investigación ilegal" para acabar con su trabajo y el de su página web, y subrayó que sigue sin haber "ni una sola prueba" de los delitos de agresión sexual de los que se le acusa.

En una rueda de prensa frente a la mansión de Suffolk, sureste de Inglaterra, donde cumple la libertad condicional que le impuso un tribunal londinense, Assange aseguró que hay varias instituciones "ocupadas en lo que parece ser, desde luego una investigación secreta, y aparentemente también una investigación ilegal".

"Es algo que podemos ver en la manera en la que determinadas personas que supuestamente colaboran con nosotros fueron retenidas en la aduana de EEUU y vieron sus ordenadores confiscados", dijo Assange, puesto en libertad bajo fianza este jueves.

"Diría que existe una investigación agresiva, que alguna gente ha perdido mucha credibilidad y que algunas personas quieren hacer carrera con casos famosos, pero esto es algo que tiene que ser observado", dijo el periodista australiano de 39 años.

El fundador de WikiLeaks salió en libertad después de que el Tribunal Superior de Londres desestimase un recurso presentado por la Fiscalía sueca, que solicita su extradición por supuestos delitos de agresión sexual.

Assange subrayó que ha pasado 10 días prácticamente incomunicado en una cárcel de Londres y que en ese periodo el fiscal sueco encargado del caso no ha sido capaz de presentar "ni una sola prueba" que permita procesarle por delitos sexuales.

EFE