EFE

El Gobierno mexicano no tiene "nada que ocultar" en el caso de los 43 estudiantes desaparecidos en septiembre pasado y está interesado en que expertos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) brinden ayuda al país, aseguró el fiscal general, Jesús Murillo.

"Nos interesa que venga" la CIDH, dijo Murillo a la cadena Televisa, tras aclarar que el presidente, Enrique Peña Nieto, ya firmó la autorización para que ese organismo dé asistencia técnica a México en este caso.

Sin embargo, la CIDH devolvió el documento para que se le realizaran algunas correcciones y ya se está regresando, explicó Murillo, quien insistió: "No tenemos nada que ocultar".

La CIDH informó el viernes pasado que estudia organizar la visita a México con motivo de la desaparición de los estudiantes y que sigue sopesando la solicitud del Gobierno y grupos defensores de derechos humanos para ayudar en la búsqueda de los jóvenes.

El fiscal señaló, asimismo, que los abogados de los familiares han visto todo lo que se ha hecho en la investigación y reiteró que seguirá la búsqueda de los estudiantes hasta que las pruebas genéticas confirmen que los restos óseos hallados corresponden a alguno de los jóvenes.

Murillo reveló el viernes que tres miembros del cártel Guerreros Unidos habían confesado que asesinaron y quemaron a unas 43 o 44 personas que dijeron ser estudiantes, después de haberlos recibido de manos de policías en un punto entre Iguala y Cocula.

La Fiscalía encontró restos humanos y cenizas en el basurero donde se hizo la hoguera, así como en una de las ocho bolsas que fueron lanzadas a un río por los criminales.

Los restos "tienen las mismas características" y las declaraciones de los tres autores materiales coinciden, afirmó el procurador, quien indicó que las certezas las tendrá al final de la investigación y que por el momento sólo tiene "indicios".

"Mi obligación es llegar hasta el final, tengo que encontrar la identificación plena (...)", añadió el fiscal, quien admitió que "no va a ser fácil" porque sólo hay dos restos, una rótula y otro que no especificó, que los expertos creen que pueden extraerles material genético.

Los restos serán enviados a un laboratorio de Austria especializado en análisis de ADN mitocondrial, que fue el único que les "dio una posibilidad", y "después tienen que pasar a otro laboratorio en España", apuntó.

Sobre la cooperación de Estados Unidos en el caso, Murillo indicó que ese país envió analistas fundamentalmente, quienes ayudaron "un poco", dijo, "en la forma de ordenar la investigación".

Tras admitir que el caso va a marcar al país "eternamente", el fiscal dijo estar cansado de la "violencia brutal" y tener un sentimiento de impotencia por no poder darle a los padres de los jóvenes "una verdad inmediata".

El pasado 26 de septiembre, policías tirotearon en Iguala a alumnos de la Escuela Rural de Ayotzinapa por órdenes presuntamente dadas por el entonces alcalde José Luis Abarca, detenido el 4 de noviembre junto a su esposa, María de los Ángeles Pineda.

Esa noche, murieron seis personas, 25 resultaron heridas y 43 jóvenes fueron detenidos y entregados al cártel Guerreros Unidos, que se encargó de su desaparición, de acuerdo con las investigaciones.

EFE