Mientras niños y niñas muchos disfrutan de sus vacaciones en China, estas pequeñas asisten a sus clases de ballet clásico mostrando así la elegancia que tiene al bailar, la precisión y la asombrosas elasticidad que muestran al bailar.

El ballet fue introducido a China por los rusos entre los años 1920 y 1930, sobre todo en las grandes ciudades como Shanghai, Harbin y Tianjin, lo que ha originado que ahora exitan ocho grandes compañías de ballet en todo el país.