No era su hora. Un árbol salvó la vida de un niño de cuatro años que cayó desde el balcón de su vivienda, ubicada en el noveno piso de un edificio en Madrid.

Sin que nadie se diera cuenta, se alzó hasta la baranda y resbaló, pero las ramas del árbol frenaron su caída y el golpe.

El pequeño de origen nigeriano fue llevado de emergencia a un hospital local. Solo sufrió una herida en la cabeza.