Opciones de Orientación Vocacional

Una persona debe conocer sus potencialidades y si se es padre también. ¿Cómo hacer? He aquí algunos tips para jóvenes y padres.
Foto: Difusi

PARA LOS JÓVENES:

Es importante tener en cuenta que hablar de orientación vocacional, no solo implica decidir la carrera que se quiere estudiar, sino que abarca otros aspectos que serán posibles de afrontar si se tiene pleno conocimiento de sí mismo, es decir, conocerse, saber cuáles son sus habilidades, qué es lo que mejor hacen y en qué les puede ir mejor.

Se pueden presentar muchas dudas al momento de elegir: ya sea porque existe más de una carrera en mente, por el aspecto económico, por lo que es más aceptado socialmente, por lo que dicen los padres o simplemente porque están desconectados de lo que quieren hacer. Y es en ese momento cuando se debe analizar lo que pasa.

Tal vez hay mucha presión o de repente se necesita de algo o de alguien que los pueda motivar un poco más. Más aún cuando hay problemas emocionales que no les permiten asumir esta situación; los cuales pueden surgir a causa de padres muy sobreprotectores o con problemas entre ellos, padres totalmente despreocupados o simplemente por una mala comunicación en el hogar mientras los jóvenes pasan por una serie de cambios.

Esto puede conllevar a que los jóvenes presenten poca tolerancia a la frustración y si, por ejemplo, a la primera oportunidad no pudo ingresar a la universidad pueden creer entonces que el mundo se les cae encima.

Por ello, si el joven se llega a conocer, será mucho más fácil que sepa lo que quiere hacer de su vida, imaginándose como sería dentro de unos diez años y así poder tener una visión más clara de sus cualidades y de lo que necesitan mejorar. Hay que tener en cuenta un aspecto que suele ser el que más se descuida, y es sobre cuánto se sabe acerca de las carreras que existen en el mercado, así como el pensar sobre si estas van a ser rentables o no.

Esto, sin embargo, no debe significar que se vayan a descartar las otras carreras para las que se tienen verdaderas habilidades por ser menos lucrativas, pero sin duda, es una variable más para tomar en cuenta.

Es decir, si están realmente convencidos de lo quieren y poseen las habilidades, por más que sea una carrera saturada en el mercado, se puede conseguir destacar en ese campo y con ello las oportunidades llegarán, pese a la competencia.

Es importante entonces no solo reflexionar sobre que se va a estudiar, sino también sobre todo el aspecto personal y proyecto de la vida que ello conlleva.

PARA LOS PADRES:

Los padres también tienen que conocerse para poder orientar a los jóvenes, hay que saber cómo se comportan con ellos, si son sobreprotectores, si tienden a ser autoritarios o si dejan que hagan lo que quieran. Un joven hábil puede tener un padre autoritario que le trunque esa posibilidad ya que es él quien financiará la carrera.

Cuando el joven no tiene referentes dentro de la familia o no se siente cómodo porque hay falta de comunicación, seguramente serán sus amistades quienes influyan más ya que el entorno donde crecen interviene también en su personalidad y va a contribuir a que esté predispuesto a determinadas cosas.

Por ejemplo, si vive con alguien que se dedica al arte, se empezarán a estimular estas habilidades, pero si no hay nadie que las estimule, entonces éstas corren el riesgo de no desarrollarse. Por ello, es importante que los padres también se informen de aquellas carreras en las que sus hijos quieren involucrarse y de las cuales no tienen una idea clara, sobre todo en las carreras nuevas.

Esta información puede ser obtenida a través de un amigo, algún familiar o a través del Internet, para saber todas sus implicancias.

También es importante tener en cuenta que no se puede ser ni demasiado sobreprotector, ni muy autoritario. No confundir los roles de ser papás con ser amigos o jefes, ya que el padre es la persona que va a orientar, que va a dar pautas, pero no quien va a decidir por el hijo y eso no implica volverse autoritarios y dedicarse a juzgar o castigar al joven; sino que se tiene que buscar un punto medio, que no es lo mismo ser un día autoritario y al otro un amigo más.

El punto medio es permitir al joven desarrollarse libremente, pero brindándole las herramientas necesarias para darle seguridad al momento de tomar decisiones y se haga cargo de sus consecuencias.

Para mayor información comunicarse con Karla Martell Zapata Consultora Organizacional de Perfil (kmartell@perfil.com.pe) o con Christian Bracamonte Bauer al 7190280 o al 991593457.