Un joven peruano, identificado como Alfredo Laban López (21), murió sepultado por un alud de lodo y piedras, cuando trabajaba en una mina del cantón Camilo Ponce Enríquez, en la provincia ecuatoriana de Azuay.

Laban López se encontraba junto a otras dos personas en la parte externa de la mina lavando material, cuando los sorprendió el deslizamiento, informó el diario La Hora. El peruano sufrió severos golpes en la cabeza, falleciendo poco después del incidente.

Las otras dos personas que acompañaban al peruano, entre ellas su hermano, resultaron heridos. Testigos contaron que el peruano llegó a trabajar en la mina hace tres meses.