Familiares de los tres mineros informales, que hace tres meses quedaron sepultados tras el derrumbe de un socavón en la zona de Agua Salada en Jicamarca, en la provincia limeña de Huarochirí, piden apoyo con un helicóptero a fin de lograr retirar los cadáveres.

"Un helicóptero es nuestra única esperanza, porque los cuerpos están muy maltratados y no queremos que se maltraten más. Queremos llevarlos para darles cristiana sepultura", expresó la madre de uno de los occisos. 

La mujer comentó que son varias horas de camino para llegar a la zona donde se encuentran los cuerpos y que solo se puede hacer el recorrido en burro.

La progenitora exhortó a las autoridades a que también los apoyen económicamente con el traslado de los cuerpos a su lugar natal en San Ramón (Junín), puesto que todo el dinero con el que contaban fue empleado en los más de tres meses que pasaron buscando a sus seres queridos.

"No tenemos dinero para los ataúdes ni para los nichos. Quizá las empresas se puedan solidarizar", señaló.

Cualquier ayuda puede comunicarse al celular 9804 72433.