El periodista francés Roméo Langlois, quien hoy recuperó su libertad tras permanecer 32 días secuestrado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), declaró que los guerrilleros lo trataron como un “invitado” y que fueron muy respetuosos con él.

"Nunca me han amarrado, me han tratado como un invitado, me han dado buena comida con lo que tenían, han sido muy respetuosos", afirmó el corresponsal de France 24 y Le Figaro y quien ha trabajado como periodista doce años en Colombia.

Langlois justificó su presencia con el Ejército en el momento de su secuestro en que "el trabajo de uno, como periodista, es cubrir todas las partes del conflicto".

Y despejó las dudas sobre el operativo policial y militar en el que se vio involucrado, al detallar que el laboratorio de drogas destruido en aquella acción era "pequeño y modesto", lo que contradijo la versión del Ejército que aseguraba que se trataba de una operación antidroga importante.

"Era un pequeño laboratorio que la gente utiliza acá para sobrevivir", detalló.

Langlois también aseveró que "no necesitaba esta experiencia para conocer bien el conflicto ni la guerrilla", y agregó: "lo que me queda es que hay que seguir cubriendo el conflicto".

Asimismo, censuró que "se haya hecho mucha política" con su caso y expresó el deseo que tanto el Ejército como las FARC sigan llevando periodistas a las zonas de conflicto, ya que es la única forma de que se conozca la realidad que vive Colombia.

El reportero apareció sonriente, aparentemente con buen estado de salud y sin pensarlo dos veces habló antes con Telesur que con la misión humanitaria que lo esperaba en una tarima, donde en este momento están todos encaramados escuchando el discurso de un jefe guerrillero.

EFE