Talibanes tildan de "fracaso" estrategia de EEUU para Afganistán

Los talibanes afganos refrendaron su compromiso de resistir frente a la presencia de tropas extranjeras en Afganistán, luego que el presidente Barack Obama presentara la revisión anual de su estrategia de guerra.
Foto: EFE (referencial)

Los talibanes afganos refrendaron su compromiso de resistir frente a la presencia de tropas extranjeras en Afganistán, horas después de que el presidente de EEUU, Barack Obama, presentara la revisión anual de su estrategia de guerra, que tildan de fracaso.

"Al igual que las políticas previas de Obama, esta revisión también fracasará y no traerá ningún mensaje positivo a los americanos", afirmaron en un comunicado citado por la agencia afgana AIP los talibanes afganos.

Obama aseguró este jueves en Washington que la guerra afgana es una "empresa muy difícil", pero añadió que la mejora de las condiciones sobre el terreno permitirán iniciar la retirada gradual de sus tropas desde julio, según el calendario previsto.

"Esto (la retirada) es el amargo resultado que los Estados Unidos han alcanzado tras la muerte de miles de sus soldados y el gasto de miles de millones de dólares en Afganistán", afirmaron hoy los insurgentes.

El presidente estadounidense presentó anoche un resumen de la revisión estratégica de cinco páginas, en el que se reconocen "frágiles" progresos en algunas zonas del país, aunque con el riesgo de que esos avances puedan fracasar.

"Hay aún pocos funcionarios de distrito en algunos lugares, demasiada influencia de los talibanes en la resolución de conflictos y demasiado poco progreso económico", dijo hoy en rueda de prensa en Kabul el jefe del Estado Mayor conjunto de EEUU, Mike Mullen

La estrategia estadounidense se basa en trasladar poco a poco la responsabilidad de la seguridad en el país a las tropas afganas, con el fin de permitir la retirada progresiva de los soldados extranjeros, unos 150.000 en la actualidad.

Las principales zonas donde se han registrado avances contra los talibán se encuentran en el sur de Afganistán, en particular en las provincias de Helmand y Kandahar, tradicionales feudos de los insurgentes.

El propio Mullen reconoció hoy sin embargo ante los medios que esos logros son "tenues" y se perderán si el Ejecutivo afgano es incapaz de establecer mecanismos de buen gobierno y "responsabilidad civil".

Según datos del portal independiente icasualties.org, este año está siendo con diferencia el más sangriento para las tropas extranjeras desplegadas en Afganistán, con 696 soldados muertos.

"Creemos que la paz y la prosperidad no volverá a Afganistán a menos que todas tropas extranjeras dejen el país. La perpetuación de la injerencia extranjera solo causará más bajas y destrucción", aseguraron los insurgentes en su nota. EFE