El palacio de Castel Gandolfo será el hogar de Benedicto XVI durante dos meses cuando abandone el papado.

Mientras termina las obras del monasterio de clausura donde se alojará definitivamente en el Vaticano, vivirá en la residencia situada a unos 30 km al sur de Roma.

Bañada por el lago Albano, fue construida en 1626 por el papa Urbano VIII para pasar los veranos. Desde entonces, no todos los papas la han utilizado, Benedicto XVI sí ha pasado largas temporadas aquí.

Joseph Ratzinger llegará poco después de las 5 de la tarde de mañana, 28 de febrero, y tras saludar a los vecinos se instalará en las dos plantas que forman el apartamento papal, que incluye el dormitorio del pontífice, las habitaciones de los secretarias, las cuatro laicas que lo cuidan y una capilla privada.