Muchas veces hemos intentado tomar una foto a nuestra mascota pero apenas se da cuenta ésta huye despavorida,  empieza a jugar, moverse o saltar.  

En muchas ocasiones tendremos que fotografiar por sorpresa cuando están jugando, durmiendo o distraídas con algo. Otra opción es captar su atención con algún juguete.

Es bastante difícil que un perro o gato posen para la cámara, aunque hay excepciones de animalitos que sienten curiosidad y miran directamente al lente de nuestra cámara. En caso contrario, debemos llenarnos de paciencia y esperar que nuestro engreído adopte una pose que sea de nuestro agrado para que ese momento pase a la posteridad en nuestro álbum familiar.    

Un buen consejo es utilizar la luz natural porque con el flash obtendremos fotos planas y sin relieve. Asimismo, si quieres fotos de calidad puedes usar un teleobjetivo para hacerle fotos a distancia sin que se percate del hecho.

No es aconsejable acercarse a la mascota con la cámara porque ésta se aproximará seguramente para inspeccionar que tenemos en las manos o se vaya de nuestra perspectiva, refiere mundoanimalia.com.

Cuando  hagas fotos a tu mascota, agáchate y ponte siempre a su altura porque  si haces la fotografía desde tu perspectiva la imagen perderá interés.