La otoacariasis es una enfermedad muy frecuente en gatos y se produce en el conducto auditivo debido a un ácaro llamado Otodectes cynotis. Tiene un alto potencial de contagio y es  probable que un gato con este ácaro transmita la enfermedad a otros animales, como gatos o perros,  que convivan con él.

El parásito tiene forma de araña, pero su tamaño es tan pequeño que sólo puede verse con un otoscopio o bien con un estudio del exudado ótico al microscopio, nos explica yotodo.com.

Los mininos contagiados con este mal presentan varios síntomas como las sacudidas de cabeza o el rascado continuo.  Si además observamos la entrada al conducto,  justo en la base del pabellón auricular encontraremos restos de cera de color marrón oscuro.  También podemos hallar detrás del pabellón auricular o incluso en el cuello y cabeza heridas producidas por el picor que produce la enfermedad.

Es vital tomar atención a estos síntomas y llevar al animal rápidamente al veterinario y no esperar que tenga graves heridas o úlceras por el rascado del gato ante la persistente picazón.