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El acusado por la masacre de Tucson (Arizona), en la que el 8 de enero murieron seis personas y 14 quedaron heridas, navegó en Internet días antes del tiroteo para buscar información sobre la inyección letal y sobre asesinos famosos.

Según informó hoy el Washington Post en su edición digital, que recoge declaraciones de una fuente familiar con la investigación que pidió permanecer en el anonimato, las autoridades están examinando los discos duros del ordenador personal del sospechoso.

El historial de páginas visitadas por Jared Lee Loughner, de 22 años, los días anteriores a la masacre, puede convertirse en una prueba clave para que la acusación demuestre que no es mentalmente incompetente, aunque la defensa no ha anunciado aún si ese será su alegato.

La víspera del tiroteo, Loughner reservó una habitación en un motel al este de Tucson, e hizo varios viajes desde allí hasta casa de sus padres, donde se conectó a Internet por última vez para buscar información sobre la inyección letal, el régimen de aislamiento en las prisiones y los asesinatos políticos.

Los investigadores del suceso descargaron la semana pasada esa información a un disco duro, y lo entregaron el lunes a la abogada del acusado, Judy Clarke, para mostrar que sus actos eran premeditados, según indicó la fuente.

En una audiencia en Phoenix (Arizona) el lunes, Loughner se declaró "no culpable" de los cargos de intento de asesinato de la congresista demócrata Gabrielle Giffords, gravemente herida en el tiroteo, y de dos de sus asistentes.

Sin embargo, las autoridades han encontrado varias muestras de la obsesión del joven con la legisladora, incluida una carta en la que la propia Giffords le agradecía su asistencia a un acto y que él había llenado de insultos escritos con un bolígrafo.

El fiscal federal Dennis K. Burke indicó esta semana que el Gobierno tratará probablemente de que a Loughner se le imponga la pena capital, ejecutada por inyección letal, por los tres cargos de intento de asesinato y los dos de asesinato de personas que ostentaban cargos federales.

A esos cargos deberían sumarse los relacionados con las otras cuatro muertes y catorce heridos que se registraron en el tiroteo, que se litigarán a nivel estatal en un caso que aún se encuentra en fase de instrucción.

Loughner permanece recluido sin posibilidad de fianza en la Institución Correccional de Phoenix, ubicada a 225 kilómetros al norte de Tucson. La próxima audiencia del caso tendrá lugar el próximo 9 de marzo en Tucson.

-EFE-