El secretario de Estado de Cooperación francés, Alain Joyandet, afirmó hoy que la ONU debe precisar el papel de Estados Unidos en la ayuda humanitaria a Haití, porque "no se trata de ocupar el país, sino de ayudarle a que recobre la vida".

El diplomático galo hizo estas declaraciones a la emisora Europe 1 nada más regresar de Haití, donde el avión en el que viajaba tuvo problemas para aterrizar en el aeropuerto de Puerto Príncipe, controlado por los estadounidenses.

"La ONU está trabajando, espero que se tome una decisión. Espero que las cosas sean precisadas sobre el papel de Estados Unidos", aseguró Joyandet.

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas se reúne hoy para tratar de coordinar las labores de ayuda a Haití, devastado por un violento terremoto el pasado martes.

Joyandet protestó ante EEUU por las dificultades que tuvo para que aterrizara un avión francés que transportaba un hospital móvil, algo que el diplomático consideraba prioritario.

El ministro francés de Exteriores, Bernard Kouchner, por su parte, quitó hierro a la polémica y aseguró que los esfuerzos de ayuda a Haití "se coordinan de la mejor forma posible".

"El avión (de Joyandet) aterrizó más tarde. Es normal que sobre el terreno todo el mundo quiera llegar primero", afirmó Kouchner en la radio France Info.

El jefe de la diplomacia francesa señaló que en una catástrofe humana siempre hay problemas de coordinación y señaló que aunque la ONU debe mantenerse en Haití es normal que otros países tomen el relevo en un momento en el que ésta ha sido "decapitada".

Kouchner indicó que la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, y el ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, cuyo país preside este semestre la Unión Europea, se reunirán con el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton.

El ministro francés señaló que hay que empezar a pensar en la reconstrucción de Haití y señaló que se trabaja en una conferencia internacional sobre ese país que puede reunirse el próximo día 25 en la localidad canadiense de Montreal.

Kouchner consideró normales las críticas a la comunidad internacional por las dificultades para hacer llegar la ayuda humanitaria a los que más lo necesitan.

"Hemos hecho lo que hemos podido y escuchamos las críticas. Trataremos de hacerlo mejor la próxima vez", señaló el ministro, quien afirmó que "una catástrofe siempre es una catástrofe".

-EFE-