El reconocido cocinero peruano Gastón Acurio afirmó que la gastronomía "es un elemento de desarrollo y de unión para que las desigualdades desaparezcan en su país".

Durante la presentación del libro "Cocina e identidad: la culinaria peruana como patrimonio cultural inmaterial", Acurio señaló que es importante que se declare a la cocina peruana como patrimonio inmaterial de la humanidad, una designación que la colocaría junto a la gastronomía francesa, mexicana y mediterránea.

"Lo más importante es reconocer a Perú como una de las cuatro cocinas del mundo y eso es importantísimo, ese valor en sí mismo, en un país como Perú, acostumbrado a estar en media cola de los procesos históricos de los últimos 200 años", precisó a Efe.

Para Acurio, la promoción de la cocina peruana en el mundo le añade valor a la "Marca Perú" y genera oportunidades de desarrollo en su país.

"Hacer restaurantes en las ciudades más importantes y conquistar a los públicos más exigentes con lo que somos, con lo que tenemos, contribuye a ese objetivo", afirmó Acurio, quien es dueño de varios reconocidos restaurantes en Perú y el extranjero.

Perú envió en marzo pasado un expediente a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) con el pedido de que designe a su cocina como patrimonio cultural inmaterial.

La respuesta a esta solicitud se dará a conocer en noviembre del próximo año.

"Cocina e identidad"

El expediente ha servido de base para el libro presentado el viernes, escrito por la antropóloga Gisela Cánepa, quien dijo que encontró una compleja cadena productiva que compromete la creación de valor económico, que va desde la producción de los insumos hasta la preparación de los alimentos.

Para Cánepa, la particularidad de la cocina peruana consiste en la gestión "de la diversidad ecológica, de recursos biológicos y de tradiciones culturales".

"Se trata de un principio cuya aplicación puede rastrearse desde tiempos prehispánicos y cuya implementación requiere de complejos procesos de reorganización social, desarrollo de tecnologías y saberes, procesos económicos y negociaciones culturales", afirmó Cánepa.

Acurio señaló, por su parte, que aspira que la gastronomía peruana se valore en su país y el mundo para "blindar las tradiciones amenazadas, reconocer el valor de especies de biodiversidad y favorecer rutas histórico- gastronómicas".

Según el cocinero, proteger la biodiversidad puede cambiarle la vida "a los pueblos históricamente olvidados de su país, pues se puede atender las necesidades del mundo y transformarlas en productos de valor agregado".

La ministra de Cultura, Susana Baca, también presente en la ceremonia, señaló que la "cocina peruana tiene una tradición milenaria, reúne nuestra identidad y está vinculada a la tierra que recibe dones, devuelve frutos que nosotros los peruanos tan hábilmente transformamos en cocina e identidad".

Al final de su intervención, Baca exclamó:"¡no a los transgénicos!", en un expreso apoyo a los gastrónomos peruanos, encabezados por Acurio, que se oponen al ingreso de los organismos genéticamente modificados a su país.

EFE