A 25 años del terremoto de 1985 que dejó más de 6.000 muertos según datos oficiales -aunque otros balances elevan a 30.000 los fallecidos-, Ciudad de México muestra una cara renovada en las zonas devastadas por el sismo, mientras intenta prepararse para enfrentar un fenómeno similar.

 Una ceremonia este domingo, en que la bandera de México será puesta a media asta por el presidente Felipe Calderón en memoria de las víctimas, marcará el inicio de la conmemoración, mientras el lunes el gobierno de la ciudad hará un simulacro de sismo que incluirá la evacuación de 6.000 inmuebles, entre ellos oficinas públicas y escuelas.

El simulacro medirá la capacidad de la ciudad de ocho millones de habitantes (20 sumando la zona metropolitana) para enfrentar otro sismo de 8,1 grados como el de 1985, en una urbe a la cual más de 90 sismos por año le recuerdan que está erigida sobre un frágil terreno, con tierras anegadizas en lo que antaño fue un lago.

Pese a que estos simulacros son frecuentes y que se capacitan a unas 10.000
personas para actuar como líderes en caso de emergencia, "estamos aún muy lejos de estar preparados, solo vamos empezando", dijo a la AFP Iván Salcido, arquitecto mexicano y autor del libro "El terremoto de 1985: 25 años en nuestra memoria", que será presentado el lunes.

Aún falta que todas las familias tengan su propio plan de emergencia y se aseguren de que las edificaciones donde viven cumplan con las especificaciones para soportar un temblor fuerte.

"Todavía hay edificios dañados por el temblor de 1985 que podrían caerse", precisó Salcido.

Terrenos baldíos llenos de escombros, edificios vacíos y construcciones dañadas permanecieron por más de 15 años abandonadas en el ahora glamoroso Paseo de la Reforma, así como el centro histórico y otros barrios aledaños.

La recuperación fue un proceso lento por falta de recursos, hasta que el ex alcalde Andrés Manuel López Obrador (2000-2005) "empezó a jalar inversionistas" privados para impulsar la recuperación del entonces opacado centro de la ciudad, recordó Salcido.