Las autoridades mexicanas interceptaron en "condiciones infrahumanas" a 513 indocumentados de al menos nueve países y pusieron fin al mayor operativo de cruce de inmigrantes hacia EE.UU. de su historia.

Fuentes del Instituto Nacional de Migración (INM) confirmaron a Efe que se trató del hallazgo de inmigrantes más importante en México, debido a su dimensión.

"Es el récord", coincidió en declaraciones a Efe el sacerdote católico Alejandro Solalinde, director del albergue Hermanos en el Camino, ubicado en Ciudad Ixtepec, en el sureño estado de Oaxaca.

Los inmigrantes de varios países latinoamericanos y asiáticos fueron hallados hoy por agentes del Grupo Interinstitucional Estatal y Municipal de Chiapas cuando viajaban en dos tráilers por ese estado, informó la Secretaría de Gobernación (Interior) en un comunicado.

Los indocumentados fueron puestos a disposición del INM, que "estableció contacto con los consulados y embajadas de los extranjeros" para acreditar su nacionalidad y disponer el regreso a sus países de origen.

Los "sin papeles", entre quienes había 32 mujeres y cuatro menores, fueron detectados dentro de dos tráilers en el cruce Tuxtla-La Angostura, en el oeste de la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, la capital de Chiapas, gracias a un equipo de rayos equis.

De acuerdo con las primeras declaraciones ante la Procuraduría General de Justicia del Estado de Chiapas, los indocumentados "pagarían cada uno 7.000 dólares americanos al llegar a Estados Unidos", indicó la secretaría de Gobernación.

En el primer tráiler iban 240 personas, incluidos 4 menores. De este grupo 19 son salvadoreños, 6 ecuatorianos, 3 chinos y uno de nacionalidad japonesa, según las investigaciones realizadas hasta ahora.

En el segundo vehículo viajaban 273 personas: 199 guatemaltecos, 28 de El Salvador, 26 de Ecuador, 12 de la India, 6 de Nepal, además de un hondureño y otro más de República Dominicana.

"El conductor del primer vehículo, de nombre Jesús Margarito Pérez, de Comitán, estado de Chiapas, y su acompañante Armando Pérez Hernández, de San Cristóbal de las Casas (en la misma entidad), fueron puestos a disposición del agente del Ministerio Público de la Federación (Fiscalía)", agregó el comunicado.

Para el sacerdote Solalinde, la operación realizada hoy "se enmarca dentro de un plan de (crear una) "policía fronteriza"" que impulsa el Gobierno de México con el apoyo de EE.UU. dentro la Iniciativa Mérida, un plan de cooperación binacional de lucha contra el crimen organizado.

Con ello buscan EE.UU. y México que haya un mayor control de la frontera sur del país y así de controlar mejor los flujos migratorios.

Datos oficiales señalan que cada año unos 300.000 indocumentados, en su mayoría centroamericanos, cruzan por los poco más de mil kilómetros de frontera que comparte México con Guatemala y Belice para tratar de llegar al vecino país.

Los indocumentados entran en México por los estados de Quintana Roo, Campeche, Tabasco y Chiapas, los cuatro que tienen frontera con Guatemala y Belice, usando sus propios medios o apoyados por organizaciones criminales que a veces se vuelven contra ellos.

Según el más reciente informe sobre la materia de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), al menos 11.300 inmigrantes fueron secuestrados de abril a septiembre de 2010.

En opinión de Solalinde, en materia migratoria al Estado mexicano le está faltando "la sinceridad, la franqueza o el valor" de hacer frente a un problema y actúa plegándose a los intereses estadounidenses en la materia.

En los últimos meses funcionarios estadounidenses han expresado con frecuencia su deseo de que haya más control a la inmigración indocumentada en el sur de México.

En la zona la delegada del INM es desde marzo pasado la funcionaria María de las Mercedes Gómez Mont, hermana del exministro del Interior mexicano Fernando Gómez Mont.

EFE