Un bombero resultó muerto y otro herido en un accidente de tráfico mientras combatían un fuerte incendio en Sao Pedro do Sul (distrito de Viseu, 320 kilómetros al norte de Lisboa), donde se han movilizado hasta 400 efectivos.

La Autoridad Nacional de Protección Civil (ANPC) lusa comunicó que el siniestro se produjo por un despiste y explicó que el fallecido, perteneciente a la corporación de la localidad de Alcobaca, era el conductor del vehículo.

El fuego de Sao Pedro do Sul, que dura desde el pasado viernes, ha centrado las preocupaciones de las autoridades del país y se han desplazado a la zona afectada hasta 93 vehículos y siete medios aéreos, entre ellos dos procedentes de España.

Según las últimas informaciones, el incendio, que no amenaza poblaciones, había sido reducido a un solo frente, después de haber sumado hasta once durante la jornada de ayer.

Otro fuego en el distrito de Viseu, localizado en la localidad de Tabuaco y activo también desde el viernes, provocó la movilización de 146 bomberos, 40 vehículos y dos helicópteros.

Las altas temperaturas en Portugal y los vientos desfavorables han ayudado a propagar los fuegos, que, según la ANPC, se contabilizaron un total de 501 ayer domingo y 312 en la jornada de hoy, de los cuales 35 estaban activos.

En el distrito de Viana do Castelo, fronterizo con la comunidad española de Galicia, seguían ardiendo cinco fuegos, el más significativo situado en la localidad Ponte de Lima, que comenzó el pasado viernes.

En los distritos de Vila Real y Braga, también próximos a Galicia, había dos y tres fuegos activos, respectivamente.

Ante el temor de que se repitan las consecuencias de los grandes incendios de 2003 y 2005, el Ejército portugués también se ha movilizado y ha enviado cerca de dos centenas de efectivos.

El ministro de Administración Interna de Portugal, Rui Pereira, afirmó hoy que el área ardida en el país es, hasta el momento, "menor que en 2003 y 2005, a pesar de las condiciones atmosféricas adversas", aunque no ofreció datos concretos.

Durante la primera semana de agosto, la ANPC cifró en casi 5.000 las hectáreas afectadas por las llamas en Portugal. EFE