Rodrigo Duterte durante la cumbre ASEAN de la semana pasada. | Fuente: AFP

El presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, le quitó importancia este jueves a su tendencia a echarse siestas, después de que su oficina dijera que el mandatario se perdió varios encuentros de importancia durante una cumbre en Singapur por dar unas "cabezadas reparadoras".

El dirigente se perdió cuatro de las siete reuniones que tenía previstas la semana pasada durante la cumbre anual de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean), a la que también asistieron líderes como el presidente ruso, Vladimir Putin; los primeros ministros de Japón, Shinzo Abe, y China, Li Keqiang; y el vicepresidente estadounidense, Mike Pence. Duterte tampoco se dejó ver por una cena de gala organizada por el jefe de gobierno de Singapur, Lee Hsien Loong.

"¿Qué hay de malo con mis siestas?", dijo a los periodistas el presidente filipino, de 73 años, al llegar el jueves de la semana pasada a la sede de la cumbre para otra larga jornada de reuniones. Al ser preguntado si estaba totalmente descansado, respondió: "Todavía no del todo, pero sí lo suficiente para soportar los últimos días".

Mantiene su popularidad

Las ausencias de Rodrigo Duterte el miércoles obligaron a su oficina a publicar un comunicado explicando que la noche previa solo había dormido tres horas. "Se echó algunas siestas reparadoras para recuperar horas de sueño", dijo el portavoz presidencial Salvador S. Panelo. "Aseguramos a la nación que la mencionada ausencia no tiene nada que ver con su salud física ni su bienestar, que fueron objeto de especulación", añadió.

Rodrigo Duterte mantiene su popularidad en el país, a pesar de la mortífera guerra contra las drogas que libra, en la que murieron miles de personas y horrorizó a sus aliados occidentales. Pero sus ausencias a varios eventos y el hecho de que hable en público de sus dolencias han motivado especulación sobre su salud desde que llegó al poder, en 2016.

AFP

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