El último domingo, un tren de la compañía Iryo, de origen italiano, que había salido de Málaga (sur de España) con destino a Madrid con 317 personas a bordo, descarriló sus tres últimos vagones e invadió la vía contigua por la que en ese momento circulaba otro convoy de Renfe, la compañía española, que iba con destino a Huelva (surde España), y que también descarriló.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, aseguró este lunes desde el lugar donde se produjo la tragedia ferroviaria de Adamuz (sur), que se dará con "la verdad" sobre la causa del accidente y se conocerá "la respuesta" al origen del siniestro que causó al menos 39 fallecidos y más de 100 heridos.
"Vamos a dar con la verdad, vamos a conocer la respuesta", reafirmó el jefe del Ejecutivo, tras visitar el lugar del accidente, y se comprometió ante los ciudadanos a informar "con absoluta transparencia y absoluta claridad", sobre los motivos que causaron el descarrilamiento y choque de dos trenes.
"Todos nos preguntamos qué ha sucedido, cómo ha sucedido, cómo ha sido capaz de ocurrir esta tragedia; y el tiempo y el trabajo de los técnicos, estoy convencido, nos darán la respuesta", insistió el jefe del Ejecutivo.
También garantizó a las víctimas y sus familiares, en coordinación con todas las administraciones, a protegerlas y asistirlas "en todo lo que necesiten y durante todo el tiempo necesario".
Sánchez elogió la labor de los servicios sanitarios, de todos los servicios de emergencia y de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado en "un día de dolor para toda España".
Además, hizo un llamamiento a la ciudadanía para que acceda solo a la información oficial sobre este accidente, la que proporcionen las diversas instituciones y los servicios de emergencia o los medios de comunicación contrastados, para huir de los bulos y la desinformación que ha ocurrido en otras tragedias y que ha dicho que generan mucha incertidumbre y dolor.
Sánchez, acompañado del presidente regional de Andalucía, Juan Manuel Moreno, visitó el lugar del accidente, en la localidad de Adamuz (provincia de Córdoba), y ambos destacaron la unidad, la coordinación y la "lealtad" de las distintas administraciones ante esta tragedia ferroviaria, una de las más graves ocurridas en Europa en lo que va de siglo.
Tragedia en España
El último domingo, un tren de la compañía Iryo, de origen italiano, que había salido de Málaga (sur) con destino a Madrid con 317 personas a bordo, descarriló sus tres últimos vagones e invadió la vía contigua por la que en ese momento circulaba otro convoy de Renfe, la compañía española, que iba con destino a Huelva (sur), y que también descarriló.
El jefe del Ejecutivo anunció también un luto oficial de tres días a partir de la medianoche, hasta el jueves a la medianoche, por esta tragedia, en los que la bandera nacional ondeará a media asta en todos los edificios públicos.
Por su parte, el presidentte de Iryo, Carlos Bertomeu, calificó hoy de "raro" y "extraño" el accidente ferroviario.
En declaraciones a los periodistas en Adamuz, Bertomeu, visiblemente emocionado envió un mensaje de pésame y ánimo a los familiares de las víctimas y manifestó que a la compañía le invade una "profunda tristeza" ante el trágico suceso.