Donald Trump
Donald Trump suavizó sus posturas hacia los gobernadores tras ser acusado de conducirse como un rey. | Fuente: EFE

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que algunas partes del país podrían levantar el confinamiento por el coronavirus "muy pronto" y suavizó sus posturas hacia los gobernadores tras ser acusado de conducirse como un rey.

El mandatario, que busca la reelección en noviembre, se ha mostrado impaciente con una reanudación lo más pronto posible de las actividades en la mayor economía del planeta.

Pero su amenaza el lunes al invocar su "máxima autoridad" para forzar a los gobernadores a seguir sus directrices sobre cuándo reiniciar la economía, activó una bomba política.

"No tenemos un rey, tenemos un presidente", aseguró el martes a la cadena CNN el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo.

Sin perder impulso, Trump respondió en Twitter comparando a los gobernadores escépticos con marineros amotinados.

Pero en su rueda de prensa el martes, el mandatario dio un paso atrás, aclarando que los gobernadores tendrían la voz cantante sobre cuándo y cómo levantar las restricciones que paralizan la economía estadounidense. "No pondré ninguna presión en los gobernadores para abrir", dijo.

Indicó que varios estados poco densos en población podrían reabrir "muy, muy pronto, antes que el fin de mes", mientras que, en lugares como Nueva York, epicentro de la pandemia en el país, puede tomar más tiempo.

El presidente republicano, que no ha dado detalles del calendario que tiene pensado, no anunció este martes como tenía previsto la composición de su "Comité sobre la reapertura" del país.

En cambio, anunció que conversará durante la semana con grupos de empresarios, legisladores y todos los 50 gobernadores.

Aunque desactivó ese conflicto interno, Trump sin embargo abrió un nuevo frente internacional al anunciar una suspensión de los fondos estadounidenses a la Organización Mundial de la Salud (OMS), acusándola de estar sesgada hacia China. (AFP)