En Enfoque de los Sábados, especialistas dijeron que hay una clara intención de Donald Trump de reducir la influencia china en Latinoamérica y reforzar la presencia estadounidense en la región.
Bajo el argumento de lucha contra el narcotráfico y la seguridad nacional, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha endurecido su discurso y anunciado operaciones terrestres contra carteles en México e incluso no ha descartado un operativo en Colombia, tras la incursión militar en Venezuela que acabó con la captura del líder chavista Nicolás Maduro.
Las recientes acciones y declaraciones de Trump en su retorno a la Casa Blanca plantean la siguiente interrogante: ¿Estamos ante una nueva política estadounidense hacia América Latina? Cuatro especialistas fueron invitados en un programa especial de Enfoque de los Sábados para analizar el tema.
El propio Donald Trump ha rebautizado la denominada ‘Doctrina Monroe’ por su nueva ‘Doctrina Donroe’, una combinación de las iniciales de su nombre y del quinto presidente en la historia de Estados Unidos, James Monroe, quien planteó esta política para “resguardar” a la región de las potencias europeas en 1823.
Ahora, y con más de 200 años de diferencia, el mandatario republicano -también con el lema de América First (América primero, en español)- ha definido su política exterior como “una especie de seguridad” para recuperar la primacía de EE.UU. en el continente y proteger tanto su territorio como el acceso a zonas consideradas estratégicas en la región.
El gobierno de Trump pretende impedir la intervención de potencias extranjeras en los asuntos del continente americano.Fuente: EFE
Trump y la “diplomacia del cañonero”
En diálogo con RPP, el profesor e investigador en la Escuela de Ciencia Política de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), Alejandro Mejía, recordó que la ‘Doctrina Monroe’ nació como una visión frente al avance de las potencias europeas en la región; y dijo que ahora Trump fusionó este pensamiento con la denominada “diplomacia del cañonero”.
“Ahora lo que se habla es una fusión entre ambas como esta necesidad de Donald Trump de hacer una presencia en la geopolítica mundial, pero haciendo un patio de maniobras de lo que es la presencia norteamericana en este siglo XXI, justamente con Venezuela y también lo que ha tenido con ciertos países”, comentó.
Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron capturados el 3 de enero tras operaciones militares en Venezuela. Fuente: EFE
Además de la captura de Maduro Moros por supuesto “narcoterrorismo”, Trump ha dado otra muestra de su doctrina con las amenazas a Groenlandia al expresar abiertamente su deseo de anexionar la isla autónoma de Dinamarca.
Por su parte, el director del Centro de Investigaciones sobre América del Norte (CISAN) de la antigua Universidad Nacional Autónoma de México, Juan Barrón Pastor, enfatizó que hay una clara intención de Trump de que Estados Unidos sea una “potencia hemisférica”, con influencia desde el extremo de Groenlandia hasta la Tierra del Fuego, en Argentina.
“Se parece a la Doctrina Monroe en el sentido de que el continente americano, pues queda bajo esta perspectiva, subordinado a los intereses y la administración estadounidense”, precisó.
Barrón Pastor indicó que Estados Unidos pretende imponer su política “por la fuerza”; sin embargo, añadió que no ofrece una inversión en infraestructura en la región, a diferencia de China.
“Estados Unidos ya no tiene capacidad en este momento para invertir en su propia infraestructura a nivel interno, vemos que grandes territorios al interior de Estados Unidos ya no tienen un mantenimiento de puentes de ferrocarriles, y que China es quien aporta esa inversión en infraestructura en América Latina”, reiteró.
¿La intención es reducir la influencia china en América Latina?
Desde Roma (Italia), el internacionalista y periodista Francesco Tucci dijo a RPP que la nueva ‘Doctrina Donroe’ se relaciona también a la política de la “paz por la fuerza”, un lineamiento político que sostiene que la estabilidad y la seguridad se logran con un ejército poderoso y la disposición de usar la fuerza militar.
Para el docente universitario, la función principal de la doctrina del mandatario republicano, de 79 años, es reducir la influencia de China en América Latina.
Y es que, en los últimos años, el gigante asiático ha consolidado fuertemente su presencia en la región con inversiones en infraestructura, energía y tecnología, convirtiéndose en un socio comercial importante para muchos países, incluido el Perú, donde se construyó el Puerto de Chancay.
¿La ‘Doctrina Donroe’ cumplirá su propósito de desplazar a China?
No obstante, Tucci alegó que será “extremadamente difícil” que Trump cumpla con su propósito, especialmente por la “gran penetración económica comercial y la cooperación omnidireccional que China tiene con muchísimos con la mayoría de los países latinoamericanos”.
Justamente, el economista Carlos Aquino, director del Centro de Estudios Asiáticos de la UNMSM, mencionó que China ha incrementado su participación en la economía latinoamericana, con proyecciones que pasaron los 14 710 millones de dólares solo en 2024, por lo que destacó el gran valor comercial que representa el gigante asiático para nuestra región.
“En el año 2015, China se fijó un plan; el presidente Xi Jinping dijo en diez años, al 2025, vamos a duplicar el monto que comerciamos con Latinoamérica y que invertimos. De hecho, ya lo pasaron…”, aseveró.
Así, Aquino consideró que la ‘Doctrina Donroe’ no cumpliría su propósito de reducir la influencia china en América Latina, ya que -acotó- no es previsible que las políticas de Trump continúen con el transcurrir de los años, ya sea por el cambio de gobierno en Estados Unidos o, simplemente, porque “el mundo se le va air encima”.
Además, mencionó que, si China siente que sus intereses van a ser afectados en la región, definitivamente “va a responder”.
“China necesita Latinoamérica por los recursos mineros energéticos alimentos para su población, sus empresas quieren invertir afuera y Latinoamérica necesita a China”, aseveró.
Empero, en la otra cara de la moneda, el economista consideró que “se puede aprovechar” el interés de la Casa Blanca por la región, para romper la dependencia de China y ofrecer un punto de balance.
“Se ha dicho mucho que Estados Unidos descuidó a la región latinoamericana, porque estaba involucrado en Medio Oriente y en el Asia Pacífico. Bueno, qué bien que están poniendo los ojos acá… no conviene que la Latinoamérica tampoco sea dependiente de China”, sostuvo.
Los especialistas coincidieron en que la ‘Doctrina Donroe’ no podrá revertir en unos meses las dos décadas de avance chino ni desbaratar los lazos comerciales tejidos en ese periodo, incluidos Tratados de Libre Comercio con Perú, Chile, Costa Rica, y otros en negociación.