Randall Volar III contactó a la joven cuando esta tenía 16 años. El hombre de 34 años abusó de ella sexualmente durante un año.
Randall Volar III contactó a la joven cuando esta tenía 16 años. El hombre de 34 años abusó de ella sexualmente durante un año. | Fuente: Composición

Chrystul Kizer, una joven de 19 años que enfrentaba una sentencia a cadena perpetua por asesinar al hombre que la traficaba sexualmente desde los 17, fue puesta en libertad este lunes. La acusada había permanecido dos años en un centro de detención en Wisconsin aguardando por su juicio.

Kizer fue liberada tras pagar un bono de $400.000, el cual fue cancelado por el Chicago Community Bond Fund, el Milwaukee Freedom Fund, Survived & Punished y el Comité de Defensa de Chrystul Kizer.

Estas organizaciones señalaron que una vez que culmine el caso e la joven, el dinero de los bonos será usado para establecer un fondo de fianza para las mujeres sobrevivientes de abuso sexual y violencia doméstica.

Kizer narró al Washington Post que conoció a su abusador, Randall Volar III de 34 años, en 2018, año en el que ella tenía 16. La joven precisó que el sujeto sabía de la edad y que el hombre abusó sexualmente de ella durante más de un año a cambio de darle dinero.

Sin embargo, Volar la empezó a traficar con otros hombres después de que se conocieron por primera vez en Backpage, un sitio web que se cerró en 2018 por su asociación con el tráfico sexual de niños. Kizer no fue la única joven afro que fue abusada y filmada por Volar. 

Volar había sido arrestado en 2017 luego de que una joven de 15 años llamara a la policía desde la casa del hombre y les dijo que este le había dado drogas y que la iba a matar. Posteriormente, se le acusó de atraer a niños, usar una computadora para facilitar un delito sexual infantil y agresión sexual de un niño en segundo grado.

Kizer mató a Volar, quien le disparó dos veces en la cabeza e incendió su casa en junio de 2018. Ella apuntó que se estaba defendiendo después de que Volar la inmovilizara en el suelo después de que ella le dijera que no quería tener sexo con él. Kizer finalmente confesó haberle disparado.