Pedro Sánchez, del PSOE, y Pablo Iglesias, de Podemos. | Fuente: Foto: AFP/EFE

A pocas horas del voto decisivo, los socialistas y Podemos se mantenían alejados de un posible acuerdo para un gobierno de coalición, poniendo en duda la investidura de Pedro Sánchez como presidente del gobierno español este jueves.

Desde que el líder socialista perdiera el martes la primera votación en el Congreso de los Diputados, por falta de apoyo, las dos formaciones acometieron negociaciones contrarreloj para tratar de alcanzar una posición común.

El objetivo era cerrar una coalición de gobierno, la primera de izquierdas en España desde 1936, el año que estalló la Guerra Civil.

Pero la negociación ha avanzado con bastante dificultad y parecía encallar a escasas horas de la segunda votación, que tendrá lugar hacia las 14H25 (12H25 GMT) del jueves.

Como una manera de presionar a la izquierda, los socialistas divulgaron la noche del miércoles un documento de trabajo con las exigencias de Podemos, que incluyen una vicepresidencia y cinco ministerios.

"La propuesta se considera inasumible", indicó una fuente del gobierno. "No hay acuerdo en torno a eso", apuntó.

Podemos sigue apostando por un pacto

"Podemos sigue apostando por un gobierno de coalición y con ese objetivo lleva intentando pactar con el PSOE desde casi la noche electoral del 28 de abril", respondió esa formación.

"Podemos no quiere entrar en el Gobierno a cualquier precio, queremos competencias para desarrollar políticas sociales en Igualdad, Trabajo, Hacienda y Transición Ecológica. Y con las ofertas que nos están haciendo no es posible", indicó el mensaje enviado a periodistas.

Durante la jornada, el jefe negociador de Podemos, Pablo Echenique, mantuvo una reunión con la vicepresidenta saliente, Carmen Calvo, después de que la izquierda denunciara que se le vetaron los llamados ministerios de Estado - Exteriores, Interior, Justicia, Defensa -, además de la presencia de su líder, Pablo Iglesias.

Además de las competencias en áreas sociales, Podemos quiere una vicepresidencia, que podría recaer en Irene Montero, número dos del partido y pareja de Iglesias.

En la votación de este jueves, a Sánchez, de 47 años, le basta una mayoría simple para ser investido, pero con solo 123 diputados socialistas en la cámara baja de 350 escaños, necesita sumar los síes de los 42 diputados de Podemos.

Un acuerdo entre los partidos de izquierda les garantizaría el apoyo o abstenciones de otras formaciones regionales, como el partido independentista Izquierda Republicana de Cataluña (ERC).

Pero si la investidura fracasara también el jueves, comienza la cuenta atrás hasta el 23 de septiembre, día en que si no hay un nuevo gobierno se convocarán automáticamente elecciones para el 10 de noviembre, en lo que serían las cuartas elecciones legislativas en cuatro años.

Pero esperar a septiembre complicaría las cosas, ya que como recordó Gabriel Rufián, portavoz de ERC, para entonces estará "a la vuelta de la esquina" la sentencia del Tribunal Supremo sobre los 12 líderes separatistas procesados entre febrero y junio, una cuestión que promete reavivar el desafío soberanista catalán. "Serán tiempos complicados para hacer política", advirtió.

AFP

¿Qué opinas?