Fotografía referencial
El hospital aseguró que el error se produjo por una falla en la "comunicación". | Fuente: Flickr

Una mujer de más de 30 años (que ha preferido mantenerse en el anonimato) denunció que, al someterse a una cirugía ginecológica, en el Hospital de Sanidad Pública de Yeovil, los médicos olvidaron colocarle la debida anestesia, por lo que sintió todos los dolores de la operación. Desde ese día, asegura que sufre de estrés postraumático.

"[El cirujano] me hizo un corte en el ombligo y sentí un intenso dolor inmediato; me puse a gritar, pero nadie se dio cuenta porque llevaba puesta una mascarilla de oxígeno", relató la mujer.

Este acontecimiento ocurrió en el hospital público de Yeovil, ciudad que alberga alrededor de 45 mil habitantes, ubicada al sur de Inglaterra, en el Reino Unido. A raíz de la experiencia traumática que sufrió, la mujer asegura que sufre de pesadillas.

"Tengo una imagen recurrente de estar acostada en la mesa de operaciones, gritando con mucha gente a mi alrededor mirando y nadie me ayuda", explicó.

La paciente contó que se despierta sudando por las noches y que no puede ver a un médico sin sentirse nerviosa y paranoica. A pesar de que durante el procedimiento se presentó un aumento en su tensión arterial, el personal médico continuó la operación, de acuerdo con Irwin Mitchell, abogado de la paciente.

Además, en declaraciones a la BBC, el abogado aseguró que, cuando se percataron que la paciente se encontraba despierta, debieron haber procedido a colocarle anestesia general, de modo que se hubiera podido evitar un trauma tan grande.

"Lamentamos si este paciente sufrió alguna angustia", comunicó el hospital, que tomó responsabilidad absoluta por lo ocurrido. No obstante, todavía no se llega a un acuerdo de indemnización con la víctima.

Por su parte, el Servicio Nacional de Salud atribuyó el incidente a un problema de comunicación, debido a que a la paciente se le colocó otro tipo de anestesia. "Llevamos a cabo más de 15.000 operaciones al año, muchas de las cuales salvan vidas, y nos enorgullecemos de los más altos estándares posibles de cuidado y seguridad", dijeron.