El ultraderechista Jair Bolsonaro, líder en los sondeos de intención de voto para los comicios presidenciales en Brasil, acudió a votar con chaleco antibalas y en medio de fuertes medidas de seguridad, luego de haber sido acuchillado durante un mitin de campaña.

El diputado y polémico candidato por defender la dictadura militar (1964-1985) y por sus declaraciones machistas, racistas y homófobas, votó en una escuela de la Villa Militar, en la zona oeste de Río de Janeiro, acompañado por su hijo, Flavio Bolsonaro, que es favorito a uno de los dos escaños al Senado por Río de Janeiro en juego en las legislativas de hoy.

En diálogo con la prensa, el postulante se mostró confiado en llevarse el triunfo electoral en primera ronda. “Se decide hoy”, afirmó el ultraderechista. Interrogado sobre si pretende participar en los debates entre candidatos antes de la segunda vuelta, el ultraderechista fue claro: “No habrá segunda vuelta. Estoy con mucha fe y esperanza”.

Esta ha sido primera aparición pública desde que fue acuchillado en un mitin el pasado 6 de septiembre, ya que pasó casi toda la campaña hospitalizado y en la última semana estuvo recluido en su residencia.

Si bien Bolsonaro caminó sin dificultades, estaba visiblemente más delgado que antes del atentado.

Las elecciones de este año, las más imprevisibles desde que Brasil recuperó la democracia en 1985, se han caracterizado por un clima de radicalización y polarización entre Bolsonaro y el socialista Fernando Haddad, que sucedió al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva como candidato del Partido de los Trabajadores (PT).

Según las últimas encuestas, difundidas el sábado, Bolsonaro ganará la primera vuelta de las presidenciales con un 40 % de los votos, en tanto que Haddad se quedará con el 25 %. Sin embargo, esto no le da el triunfo definitivo, por lo que habrá segunda vuelta. (Con información de EFE)